Acusan a Ismael Álvarez de no dimitir para culminar una gran operación inmobiliaria

C. F. PONFERRADA

ESPAÑA

El alcalde de Ponferrada presentó ayer su baja en el PP por el «caso Nevenka» pero descarta abandonar su cargo en el Ayuntamiento El grupo municipal socialista de Ponferrada aseguró ayer que la decisión del alcalde de presentar su baja en el PP y a la vez seguir dirigiendo el Ayuntamiento responde a «intereses especulativos», en un momento en el que existen «prisas» para vender unos solares y zanjar un contrato millonario. Ismael Álvarez solicitó al Partido Popular que suspenda temporalmente su militancia hasta que concluya el procedimiento del llamado «caso Nevenka», con el fin de no causarle daños y para convertirse en el único responsable. El alcalde insistió en su deseo de que el juicio del caso llegue cuanto antes porque insiste en que es inocente.

10 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde incluso aventuró que «es imposible» que se pruebe nada en su contra puesto que «no existieron los hechos que dice la acusación». Álvarez envió a primera hora un fax al secretario general del partido, Javier Arenas, en el que explica su decisión que viene motivada en el objetivo de conseguir que un caso personal como es la denuncia de la ex-concejala Nevenka Fernández no dañe al PP. En el mismo día en que anunciaba su salida del partido, el alcalde anunció ayer que el próximo lunes saldrán a información pública los lotes en los que ha sido dividida un parcela de 700.000 metros cuadrados en la que se construirán 5.000 viviendas -una operación muy importante, si se tiene en cuenta que Ponferrada es una población de en torno a 60.000 habitantes-. El PSOE entiende que el alcalde ha mostrado en las últimas semanas una «precipitación inusitada» en zanjar dicha venta multimillonaria. Lo mismo ha ocurrido, dicen, con el contrato multimillonario para retirar una montaña de carbón, considerada «una operación especulativa con hechos consumados en el Ayuntamiento».