EL ARTÍCULO 10 DE UTRECHT

La Voz

ESPAÑA

CARLOS FERNÁNDEZ ANÁLISIS

21 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando Franco estaba, en el verano del 74, a punto de morir por un ataque de tromboflebitis, repetía nervioso: «¡El artículo 11, el artículo 11!». Se refería al mecanismo de sucesión a favor del príncipe Juan Carlos. Cuando a Inglaterra se le recuerda el anacronismo de Gibraltar, repite mecánicamente: «¡El artículo 10, el artículo 10!». Se refiere al Tratado de Utrecht y al único párrafo del mismo que respeta (la cesión de soberanía por parte de España). Las limitaciones de Utrecht son numerosas, a saber: 1. Territoriales: la cesión se reduce a la ciudad, castillo y fortaleza tal y como eran en 1704. 2. Jurídicas: se hizo «sin jurisdicción territorial alguna». 3. Económicas: se prohibía «toda comunicación con tierra y todo comercio entre la plaza y la región circunvecina». 4. Basada en razones militares, pues, por razones de seguridad, se prohibía la residencia en la roca a determinadas personas (como los judíos). 5. Limitaciones de disposición, por cuanto se estipulaba que Inglaterra no podía dar, vender ni enajenar Gibraltar, sin conceder primero a España el derecho a recuperarlo. A todo ello hay que unir las posteriores anexiones territoriales británicas. Por ejemplo, había una epidemia de peste y los ingleses instalaban un campamento fuera de sus murallas aduciendo razones humanitarias, pero pasada la epidemia seguían allí. Así se ganaron 850 metros de un istmo que no era suyo. En 1938, aprovechando la Guerra Civil, se construyó un aeropuerto en la zona de soberanía española. Inglaterra dijo que era «un campo de aterrizaje de emergencia», pero lo provisional se convirtió en permanente y ahora tiene 2.000 metros. Además, es imposible de utilizar si no se viola el espacio aéreo español, lo que se hace a diario. En cuanto al puerto, no menos ilegal, entre rellenos, diques y contradiques van a acabar llegando a Algeciras. Respecto a la población, la verdadera fue expulsada en 1704 hacia La Línea, siendo la actual un conglomerado que desembarcó allí para hacer fortuna rápida, al amparo de la base militar. Ahora se alude a unos derechos que Inglaterra no tuvo, por ejemplo, con Hong Kong, ya que sus habitantes, de ser consultados, hubiesen preferido, al 99%, seguir siendo ingleses antes que súbditos de la China comunista.