19 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
Como una noche electoral, tanto socialistas como nacionalistas se declararon triunfadores y brindaron con cava por separado. En el PSC creen que Maragall demostró la validez de su alternativa; en CiU, que el líder socialista se «hundió» mientras se consolidaba la figura de Artur Mas como relevo de Pujol. El portavoz del PSC, Joaquim Nadal, señaló que el debate sirvió para «plantar una semilla» de cara a la futura colaboración de PSC, ERC e IC-V. Visiblemente contento, Pujol explicó escuetamente al final del debate que no intervino «porque no hizo falta».