Ambas fuerzas retomarán las negociaciones en septiembre si no logran un acuerdo in extremis antes del próximo día 26 A la tercera tampoco fue la vencida. Después de tres prórrogas para intentar llegar a un acuerdo que renovase a los miembros de las instituciones judiciales, PP y PSOE se mantuvieron en sus trece y deberá ser a partir del mes de septiembre cuando se aborde el nombramiento de los 20 vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), los doce consejeros del Tribunal de Cuentas y los cuatro nuevos magistrados del Constitucional. La última ampliación del plazo para llegar a un acuerdo -que finalizó ayer- no recibió ninguna respuesta por parte de los socialistas. Tampoco se produjo la llamada de los populares.
20 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Durante la jornada de ayer no hubo ningún tipo de contacto entre formaciones y únicamente se limitaron a mostrar su disposición a dialogar pero sin bajarse de sus posiciones iniciales. Desde el partido del Gobierno se mantiene la teoría de que la negociación iniciada con el PSOE englobaba a las tres instituciones. A pesar de que el PSOE anunció un acuerdo en los nombres de los vocales del Consejo la tarde del jueves, los populares no aceptan su renovación sin que se produzca un acuerdo en las propuestas para el Tribunal de Cuentas y el Tribunal Constitucional. Desde el PP se culpabilizó al PSOE de haber sido influidos «interna o externamente» para abandonar un acuerdo que estaba ratificado. Según el secretario general popular Javier Arenas, el PP se encontraba dispuesto a retomar el diálogo, eso sí, con el acuerdo alcanzado el jueves encima de la mesa. Ultraconservador Este pacto, que finalmente no fue aceptado por el Partido Socialista, dejaba al PNV sin representación en el Poder Judicial, excluía los nombres de «perfil político» propuestos por los socialistas al Tribunal de Cuentas, el ex-ministro Luis Martínez Noval y el senador del PSC Lluis Armet, y situaba, al «auspicio» del PP, al ultra conservador Roberto García-Calvo como magistrado del Constitucional. Una «cesión» que, según los socialistas, no podían aceptar. Por su parte, el PSOE pasó la patata caliente al partido del Gobierno. La formación liderada por José Luis Rodríguez Zapatero volvió a insistir en que habían sido los «vetos» del PP los que motivaron la ruptura de negociaciones a la hora de renovar a los consejeros del Tribunal de Cuentas y cubrir las cuatro vacantes en el Tribunal Constitucional. «Estamos dispuestos a seguir las negociaciones pero sin humillaciones», destacó el portavoz socialista Jesús Caldera. Y es que, a pesar de su ofrecimiento para continuar las conversaciones «desde cero», el PSOE no acepta «vetos» a sus candidatos. «Nosotros no hemos vetado a nadie y no hemos roto las negociaciones como tratan de hacer ver», indicaron. Según el PSOE, el acuerdo se rompió cuando, después de renunciar a incluir en su propuesta al Tribunal de Cuentas los nombres Martínez Noval y Armet, «intentaron colarnos» al magistrado García-Calvo en el Tribunal Constitucional. «Esa es la capacidad de negociación del PP, intentar meter en la lista este nombre cinco minutos antes de registrarlo», afirmaron. Pese a esta ruptura definitiva, fuentes parlamentarias manifestaron que hasta el próximo día 26, cuando deberían celebrarse los plenos extraordinarios para la renovación de las tres instituciones, todo podría ocurrir. A la espera de este acuerdo, todos los miembros de las instituciones afectadas deberán seguir en sus cargos.