La ex-concejala ponferradina Nevenka Fernández, que presentó una querella contra el alcalde de Ponferrada por acoso sexual, se sometió ayer en Burgos a un reconocimiento médico en el Instituto de Medicina Legal del hospital Divino Vallés que duró cinco horas y cuarto. La cita era a las diez de la mañana pero la ex-edil llegó a las nueve y veinte desde Madrid, donde reside actualmente. A la salida de la clínica respondió a los periodistas sobre su estado de salud, pero rechazó hablar del proceso. Llegó al Instituto Forense acompañada de su novio y del procurador Adolfo Prieto. Nevenka Fernández aseguró que no realizará manifestaciones sobre la querella hasta que declare ante el juez, el próximo martes. El alcalde, Ismael Álvarez, declaró ayer ante el juez durante nueve horas y media. Nevenka habló sobre su salud con la veintena de periodistas que la esperaban. «Cada día estoy un poco mejor, tengo ganas de que esto vaya bien y de tener una vida normal», dijo. Señaló que volvió a estudiar para «tener la cabeza ocupada en algo». Sobre la sesión con el forense aseguró que fue «dura», pero, afirmó, «ha habido momentos más difíciles». El reconocimiento fue solicitado por su abogado, Adolfo Barreda, y será clave para su interrogatorio.