DAVID BERIAIN A 600 KILÓMETROS DE GALICIA Álava será clave en los comicios que se celebran hoy
12 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.LAVA es la mayor de las tres provincias del País Vasco, pero apenas viven aquí 300.000 de los más de dos millones de vascos. Comparados con el millón largo que se aglutinan en tierras vizcaínas, o los 700.000 en Guipúzcoa, apenas deberían tener relevancia electoral. La ley vasca impide que sea así. Desde 1983, cada una de las tres provincias tiene derecho a elegir al mismo número de representantes, 25. Es decir, que el voto alavés vale cinco veces más que el vizcaíno. Álava ve respetada así su idiosincrasia particular, más heterogénea y más mestiza que sus dos hermanas del norte: cuatro de cada diez alaveses nacieron fuera de Euskadi. En esta Álava plural conviven lugares tan distintos como el pueblo natal de Ibarretxe, Llodio, donde gobierna EH, y Oyón, un pueblo a tres kilómetros de Logroño, al que se llama con el prefijo telefónico de La Rioja y donde sólo hablan euskera los niños más pequeños que ahora van a la ikastola. De las 300.000 personas que pueblan Álava, 200.000 viven en Vitoria. La menos euskaldún de las tres capital vascas es sin embargo la cabecera política y administrativa de Euskadi. Allí tienen su sede el Gobierno vasco, el Parlamento y la Ertzaintza. Vitoria ha pasado en pocos años de ser la hermana pobre de Bilbao y San Sebastián a convertirse en una ciudad con vocación cosmopolita. Lo que sí comparte Vitoria es la cita periódica con la violencia. ETA ha asesinado en sus calles a 45 personas, tiñendo de sangre la vida y los edificios de la ciudad. El pabellón donde juega el Tau lleva el nombre de su penúltima víctima, Fernando Buesa. El modelo provincial Desde las elecciones municipales de 1999 el Partido Popular ocupa en Álava sus dos primeros cargos de importancia en todo Euskadi: La Diputación y la alcaldía de Vitoria. Esta convivencia entre un gobierno vasco nacionalista y uno provincial y local no nacionalista es lo que unos y otros han venido a llamar «el modelo alavés». Como la cosa ha ido bien y no ha habido más que algún incidente aislado, ambos han intentado durante las elecciones atribuirse la paternidad de la criatura. Los populares lo han utilizado como punta de lanza de su asalto al gobierno, intentando mostrar que su acceso a la Lehendakaritza no va significar un riesgo para la identidad vasca. Los nacionalistas, como ejemplo de que su gobierno ni es sectario ni descrimina a nadie. La política vasca siempre ha tenido en Álava una base de pruebas. La ruptura del tripartito que formaron años atrás PNV, EA y PSE fue precedida de la salida de los socialistas del ayuntamiento de Vitoria. Tanto por el valor de cada voto alavés como por la importancia simbólica del lugar, Ibarretxe y Mayor Oreja han puesto en juego su artillería pesada en tierras alavesas. Mayor y PP se presentarán coaligados con Unidad Alavesa, en un intento de optimizar sus votos en la provincia. Los dos amagaron durante la precampaña con presentarse como cabezas de lista por Álava para potenciar con su nombre el apoyo a sus listas. Al final sólo se presentó Ibarretxe, el que más terreno tiene que recuperar. El protagonismo electoral de Vitoria llegará hasta el final. Mayor cerró aquí su campaña e Ibarretxe aguardará también aquí su victoria o su derrota.