Los colectivos pacifistas protestan contra el «exterminio» que lleva a cabo ETA

ÍÑIGO CORRAL Enviado especial VITORIA.

ESPAÑA

Tras la manifestación, celebrada en Vitoria, una bombona de camping gas estalló junto al domicilio de un afiliado de Unidad Alavesa Más de 3.000 personas recorrieron ayer la avenida de Gazteiz de Vitoria en favor de la libertad y en contra del «exterminio» que lleva a cabo ETA. La marcha fue convocada por la Plataforma Libertad, que agrupa a varios colectivos sociales y pacifistas, como el Foro de Ermua, Movimiento contra la Intolerancia o Asociación Víctimas del Terrorismo. Además, se sumaron otras organizaciones, como las Madres de la Plaza de Mayo. Poco después de finalizar la marcha, un artefacto fabricado a partir de una bombona de camping gas explotó en el portal del edificio en el que vive un afilidado de Unidad Alavesa, sin que hubiera heridos.

21 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En la manifestación destacó la presencia de un nutrido grupo de jóvenes venidos de Murcia, Barcelona y Madrid afines a movimientos comunistas que quisieron estar presentes en Vitoria porque «pese a no comulgar con las ideas del PP, antes está el derecho a la vida». A la cabeza de la marcha el presidente del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás y el presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. Más atrás, en un discreto segundo plano, desfilaron dirigentes del PSE como Ramón Jaúregui y Javier Rojo; del PP, con el alcalde Vitoria Alfonso Alonso a la cabeza, y de UA, como Pablo Mosquera. Los nacionalistas no asistieron, al alegar que la manifestación había sido convocada contra ellos. Gritos contra Arzalluz Hasta el recorrido de la marcha estaba cargado de cierta simbología. No en vano, la manifestación partió de la plaza de la Constitución y culminó a unos cien metros de la residencia oficial del lehendakari Juan José Ibarretxe. Durante el trayecto, los manifestantes profirieron gritos contra ETA «y sus cómplices» sin olvidarse en ningún momento del presidente del PNV. «Arzalluz chuleta, estás vendido a ETA» o «Arzalluz macarra, sal de Lizarra» fueron algunas consignas. Al término de la manifestación, Vidal de Nicolás arremetió contra los nacionalistas democráticos, a quienes acusó de contribuir al «exterminio de todos aquellos que no piensan como ellos». Aseguró que le daba «vergüenza» ver como una parte de la juventud vasca viene siendo educada en el «odio» y en la «fanatización».