Unos 400 inmigrantes permanecen encerrados desde la madrugada de ayer en la sede almeriense de la ONG Almería Acoge para exigir su regularización, informó el director de la asociación, Juan Miralles. La protesta se inició tras fracasar una reunión con el subdelegado del Gobierno, Fernando Hermoso, para solicitarle la regularización de trescientas personas. Piden que se les apliquen los llamados «acuerdos de Barcelona», ya que según ellos, muchos están esperando los papeles desde 1999. Aunque se trata de un piso amplio, los encerrados están hacinados y ocupan los pasillos. Almería Acoge comparte edificio con la Cope, el Teléfono de la Esperanza y Cáritas. Hermoso aseguró que no revisará el caso de ninguno de los encerrados porque la regularización no se debe forzar presionando.