La brutalidad con la que fue mutilada y asesinada una joven de 14 años deja consternada a La Mancha La Guardia Civil está tratando de reconstruir las últimas horas de Inmaculada Arteaga a través de sus amigos y conocidos. La joven de 14 años se fue de casa sobre las 20.30 del sábado para celebrar un cumpleaños en la Sierra de los Molinos, una zona de bares construidos en cuevas cercanas a los famosos «gigantes» de Don Quijote. Quince horas después, un anciano encontró su cadáver brutalmente mutilado cerca de la ermita de San Pedro. La escena del crimen que encontró la Guardia Civil era dantesca.
19 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El cráneo de la joven estaba totalmente deformado y su rostro desfigurado hasta tal extremo que su hermano, encargado de la identificación, sólo pudo reconocerla a través de las ropas del cadáver. Bajo el cuerpo se extendía un enorme charco de sangre. Las piernas estaban flexionadas sobre el tórax -en posición fetal, pero boca arriba- quizás en un intento de protegerse de la agresión. Los pantalones de la joven se encontraban parcialmente bajados, un indicio del posible móvil sexual. Junto al cadáver apareció también una manta y las probables armas del crimen: un par de pesadas piedras manchadas de sangre. Segunda autopsia Una de las hipótesis que maneja la Guardia Civil es que el asesino sea un forastero. En localidades cercanas, como Pedroñeras, acuden por estas fechas multitud de temporeros que luego suelen pasar varios días vagando por las localidades cercanas. Pero, por el momento, todo son hipótesis. El forense sometió ayer el cuerpo a una segunda y minuciosa autopsia. Los agentes de la policía científica han enviado al laboratorio varias muestras, entre ellas algunos pelos que podrían no ser de la víctima. Los resultados de estos análisis no estarán listos hasta dentro de unos ocho días.