Rafael Tejero, entonces capitán, pasó la información que sobre el proyecto golpista le había facilitado su amigo José Luis Crespo, teniente coronel en la Brunete, al diputado Busquets (PSOE) y a su hermano Alfredo, dirigente del PCE. De ahí saldría la denuncia publicada en Diario 16, del que era subdirector el militar de la UMD Fernando Reinlein. Por ella, el director del periódico compareció en un consejo de guerra y Torres Rojas fue cesado y destinado como gobernador militar de A Coruña. Tejero es hoy teniente coronel (algunos le llaman «Tejero el bueno», y otros «el malo»), vive en Madrid y pasa los veranos en Galicia. -¿Donde estaba el 23-F? -En el regimiento Uad-Ras, número 55, de la Brigada XI de la Brunete. -¿Vio algo raro? -Hacía tiempo que se veían y oían cosas raras. El 23-F estaba haciendo el curso de jefe en una academia. Un brigada nos dijo: «Han tomado el Congreso». -¿Qué hizo? -Nos metimos en un bar y oímos a varios periodistas hablar por teléfono con sus diarios. Después hablé con Fernando Reinlein, de Diario 16. Más tarde me llamaron para incorporarme. Allí nos habló el jefe interino de la Brigada. -¿Tuvo miedo de algunos de sus compañeros? -En cierto modo sí. Estuvimos oyendo la radio. Yo estaba pegado a la pared y con la pistola montada. Al oir al Rey, la mayoría se desilusionó, el peligro fue pasando y al final me fui a la cama.