La Policía sospecha que grapos salidos de la cárcel intentan relevar a la cúpula de la banda

EFE MADRID

ESPAÑA

La Policía cree que miembros de los GRAPO que han salido de la cárcel tras cumplir condena están intentando relevar a la cúpula de esta organización terrorista, que fue desarticulada el pasado mes de noviembre tras la detención en París de siete de sus dirigentes.

04 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Fuentes policiales estiman que entre cincuenta y sesenta personas sustentan en la actualidad el planteamiento político de la banda. Algunas de ellas podrían estar captando a nuevos miembros en ambientes marginales. Estas mismas fuentes indicaron que la banda cuenta en estos momentos con un único comando activo, formado por tres o cuatro personas identificadas, que es el que ha cometido las últimas acciones atribuidas a los GRAPO, como el asesinato en Madrid del policía de proximidad Francisco Javier Sanz Morales en noviembre pasado o el asalto a un furgón de Prosegur en Vigo, en el que fallecieron dos vigilantes. Recordaron que este comando intentó perpetrar un asalto similar a un furgón en Madrid, pero al final no pudo cometer el robo y optó por asesinar al policía de proximidad. Piso franco Los investigadores explicaron que en el piso descubierto en el barrio de Carabanchel, próximo al lugar donde fue asesinado el agente, se encontraron indicios de la presencia de los miembros del comando. Tras el asesinato, la Policía identificó a los supuestos autores del crimen: Marcos Martín Ponce, de 29 años, e Israel Torralba Blanco, de 26. A este último le atribuyen también su participación en el atraco de Vigo en mayo del año pasado. Los investigadores consideran que «no puede despreciarse» a este grupo porque cuenta con capacidad para matar, perpetrar un atraco o secuestrar. Admiten que seguir los pasos del Grapo es «más difícil» ahora ya que el comando está integrado por jóvenes de los que «no se tiene una pista histórica», al contrario de lo que ocurre con los nuevos miembros de ETA, que proceden de la «kale borroka», lo que permite abrir líneas de investigación.