El ministro rechaza la euforia por las cinco detenciones y advierte de que la banda sabe reorganizarse El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, anunció ayer la desarticulación del nuevo «comando Vizcaya» de ETA tras la operación desarrollada por el Cuerpo Nacional de Policía desde primeras horas de la madrugada en Bilbao. El dispositivo concluyó con el arresto de cinco presuntos miembros de la banda terrorista, así como con la incautación de abundante documentación y de un arsenal de armas. Mayor dijo que los etarras están cayendo «como nunca», pero rechazó la euforia porque saben reorganizarse.
10 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Mayor Oreja explicó ayer que la actuación de la policía se inició al filo de las once de la noche del pasado jueves en diferentes puntos de Vizcaya, y se desarrolló durante las horas siguientes. El dispositivo se saldó con las detenciones de Asier Carrera Arenaza, Igor Martínez de Osaba Arregi, Iñigo Muerza Santos y Olatz Caminos Uribe, a quienes se considera miembros de ETA. La quinta persona arrestada responde al nombre de Juan Alfredo Mengual Cabanes, se encontraba en el interior de una de las viviendas registradas y parece que sólo es un colaborador. Armas intervenidas Según anunció el titular de Interior, la policía intervino dos pistolas de la marca SM nueve milímetros parabellum; un subfusil; un revólver; cinco granadas anticarro; 80 kilogramos de dinamita; numerosos detonadores y sistemas electónicos; latas, placas de matrícula falsas y documentación. Tres de las viviendas registradas se encuentran en Bilbao, concretamente, en las calles Solocoeche, Iturribide y Bilbao la Vieja; otra en el barrio Arciaga, de Basauri, y la última en el municipio de Fruniz, cerca de Guernika. Aunque consideró que la operación se encuentra «relativamente resuelta», Mayor Oreja eludió ampliar la información porque, según dijo, la investigación se encuentra bajo secreto de sumario y «siempre quedan puntos por investigar». El ministro destacó además la «mala organización» operativa de ETA, que ha permitido la detención de un comando antes de actuar, y que estén siendo detenidos «como nunca», pero alertó sobre la facilidad de la banda para renovar sus grupos.