La realidad siempre supera los límites fijados en los ensayos para protección de viajeros en los autobuses La seguridad total no existe, según Andrés García, subdirector del Instituto de Investigación del Automóvil (Insia), uno de los organismos encargados de elaborar el informe sobre el accidente de Golmayo (Soria). Los autobuses han mejorado notablemente en los últimos años sus condiciones para el transporte de viajeros, pero el vehículo ideal, ese que garantice la seguridad de sus ocupantes en caso de siniestro, es una quimera. La fatalidad o un fallo humano pueden dar al traste con todas las medidas de seguridad.
11 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El autobús en el que viajaban las 28 personas que murieron en Soria reunía todas las condiciones de seguridad exigidas por la normativa en vigor y era prácticamente nuevo. Había sido matriculado en diciembre de 1999. El debate sobre la seguridad en el transporte de viajeros se reabrió el mismo día del accidente, con la catástrofe aún en la mente de todos. Las especificaciones que debe cumplir la superestructura de los vehículos de gran capacidad para el transporte de personas se recogen en el reglamento número 66 de Ginebra, que en España se aplica a vehículos de un solo piso. «Se exigen ensayos para que los autobuses que circulan soporten un impacto equis, pero siempre pueden sufrir un impacto mayor del previsto. Se les prepara para que la estructura soporte un determinado vuelco, pero es imposible fijar el límite. Si se fija en una caída por un terraplén de 10 metros siempre puede haber un accidente y que el vehículo caiga 30 metros y si se pone el tope en 30 metros puede haber una caída de 35», explica Andrés García. «La seguridad total no existe, no puede existir», añade. La fatalidad siempre puede superar los ensayos. En varios países europeos se trabaja para desarrollar dispositivos antiempotramiento delantero para camiones, que podrán servir también para autobuses y aumentar la seguridad en caso de choque frontal, pero la fatalidad puede hacer que cuando esto esté en marcha el choque sea lateral. Además, es difícil conjugar las soluciones de protección sin perder considerablemente capacidad de transporte en la parte delantera.