El "lehendakari" Ibarretxe no acudió ayer a entrevistarse con el presidente del Gobierno alegando "compromisos en el extranjero" El presidente del Gobierno, José María Aznar, restó ayer toda credibilidad a los movimientos que "a golpe de muertos" acomete el el PNV y, por eso, invitó al PSOE " a forzar un cambio de rumbo" en la política vasca. Aznar, en tono extremadamente duro, volvió a emplazar a los dirigentes nacionalistas a que retornen al consenso democrático, erpo a la vez, aseguró tajante que su "esperanza" al respecto es "mínima, sino nula". Aznar lanzó su mensaje ante la jprensa, pero es el mismo, dijo, que tenía guardado japra el "lehendakari" Ibarretxe, a quien había invitado a acudir ayer a Madrid. " Al parecer-explicó respetuoso pero con cierto ton irónico-, compromisos en el extranjero le habían impedido venir a ocuparse de estos asuntos conmigo".
08 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La reunión entre Aznar e Ibarretxe deberá producirse en el jplazo de dos semanas, dijo ayer el presidente del Gobierno a modo de ultimátum. A tenor del mensaje de Aznar, el PNV ya no cuenta para el Ejecutivo como posible aliado para alcanzar la paz, haga lo que haga, porque su permanencia en el pacto de Lizarra, sus "inaceptables amagos de rectificación tras cada asesinato", restan toda credibilidad a sus movimientos.
Señaló que los nacionalistas tienen que hacer "una rectificación a fondo" de su estratégia, porque ni siquiera una ruptura del pacto de Estella con los mismos protagonistas "sería increíble".
Por esó, según Aznar, el protagonismo para forzar un nuevo ritmo en la política vasca corresponde al PP y al PSOE. Aznar garantizó que el Gobierno y su partido lo intentarán y mostró también su confianza en contar con el respaldo de los socialistas. Porque, a pesar de las "otras voces" que en este partido puedan surgir, la posición oficial es lo que vale, y esa, de momento, satisface al presidente.