Los padres son los responsables de favorecer un buen ambiente de trabajo en casa
17 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.En la casa de Bea, estudiante de 1.º de ESO, hay dos televisiones: una en su habitación y la otra en el cuarto de estar, justo al lado de un ordenador portátil con acceso a Internet. De hecho, cada tarde ella y su hermana pequeña, que está en 5.º de primaria, se pelean para poder utilizarlo. Así que a Bea la tarde se le pasa casi sin darse cuenta entre ver la tele, merendar, conectarse a Internet y mandar mensajes por el móvil. Si tiene deberes, se tumba sobre la cama para hacerlos y pone su música favorita de fondo. Aunque la postura no es muy cómoda, lo cierto es que en toda la casa no hay una mesa despejada para que pueda estudiar. Así que en menos de media hora suele dar por finalizadas sus tareas escolares. En cuanto llegan sus padres del trabajo, alrededor de las 8, ya apenas le queda tiempo para charlar un rato, ducharse y cenar. A las 10 se suele ir a la cama, pero todavía no es su hora de dormir: no se perdería por nada del mundo su serie televisiva favorita, que acaba pasada la medianoche. Por eso le cuesta tanto levantarse por la mañana, aunque en menos de diez minutos suele estar lista para coger el autobús que la lleva al instituto. Eso sí, se va sin desayunar y sin parar de bostezar…
El estilo de vida descrito en el anterior ejemplo se corresponde con la realidad de una buena parte de los estudiantes de la educación obligatoria: puede que en el colegio o en el instituto se comporten como alumnos aplicados e interesados en la materias, pero luego en casa no hacen nada, con lo que nunca llegan al nivel que se les exige. Y no se les puede echar toda la culpa a ellos.
Los padres son los responsables de proporcionar a sus hijos ciertos recursos básicos como el espacio, el tiempo y el ambiente necesarios para continuar con las obligaciones escolares en casa. Y, salvo excepciones, no hay argumentos posibles para justificar que un estudiante no disponga en su casa de un lugar adecuado de trabajo. Incluso la mesa de la cocina puede ser un buen sitio siempre y cuando esté disponible durante un tiempo razonable.
Un lugar de estudio adecuado debe ser:
Un lugar fijo. Es importante disponer de un espacio propio en el que sentirse cómodo. Una mesa amplia y una silla confortable, a una altura proporcional, junto a una buena iluminación son más que suficiente. Si además la luz natural entra por el lado izquierdo, perfecto.
Sin ruidos. Hacer las tareas escolares oyendo la televisión o con la música a tope complica en gran medida las tareas intelectuales, sobre todo cuando estas requieren mucha concentración. Sin embargo, para algún tipo de actividad más relajada o creativa la música de fondo puede incluso resultar de ayuda.
Bien ventilado. Las células del cerebro agradecen el oxígeno. Así que, a la hora de ponerse a estudiar, es mejor hacerlo en un lugar bien aireado.
Con buena temperatura. La temperatura ideal para el trabajo escolar se estima en unos 20 grados. El frío provoca malestar y nerviosismo, mientras que el calor excesivo adormece... ¡y no es lo que queremos!
«Eso es perder el tiempo»
Uno de los mayores problemas con los que nos podemos encontrar a la hora de convencer a nuestro hijo para que adecúe su lugar de estudio y mejore su método de trabajo es que nos diga que «eso es una pérdida de tiempo», «yo ya sé de sobra estudiar», «así, con tanta planificación y tanto esquema, tardo mucho más». Les cuesta, lógicamente, ver que en realidad se trata de estudiar (y rendir más) en menos tiempo.
- Para empezar a superar resistencias, puedes plantearle que reflexione sobre los siguientes diez puntos clave, que le ayudarán a ver en qué puede mejorar su organización:
- En casa tengo un lugar de estudio bien acondicionado y fijo, alejado de distracciones (teléfono móvil, tableta, televisión…).
- Dedico alrededor de dos horas diarias al estudio, dependiendo de si hay exámenes o no.
- Durante ese tiempo, aunque haga algún pequeño descanso, en general no pierdo la concentración.
- En clase estoy atento a las explicaciones y participo activamente (hago preguntas si no entiendo algo, tomo apuntes, participo en los debates, trabajo duro para resolver los problemas de Matemáticas…).
- Utilizo un buen método de estudio con cinco pasos básicos:
- Leo
- Subrayo
- Esquematizo
- Memorizo
- Repaso
- Organizo el tiempo de estudio y los repasos antes de los exámenes y no me cogen por sorpresa las fechas de entrega de trabajos.
- La noche antes del examen descanso lo suficiente.
- Cuando me entregan el examen corregido me fijo en las preguntas en las que he fallado para no volver a cometer los mismos errores.
- Voy apuntando en una agenda las fechas de entregas de trabajos y exámenes, días señalados...
- En general, considero que le saco partido al tiempo que dedico a mis estudios.
ESCUELA DE PADRES
? TEMA DEL MES: Aprender a estudiar.
? ETAPA: Educación primaria y secundaria.
? LA FRASE: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
? COMPORTAMIENTOS QUE SE DEBEN EVITAR: Permitir que el teléfono móvil esté omnipresente cuando toca ponerse a hacer los deberes.
? ALGUNAS CLAVES: Acondicionar un lugar de estudio confortable, práctico y personalizado, alejado de distracciones y ruidos, ayuda a establecer hábitos y a mejorar la capacidad de concentración.
Para saber más: Información y vídeos sobre cómo crear un clima adecuado de estudio en casa (Intef, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) en el enlace https://goo.gl/yrTfTG