Un gigante microscópico revive

Susana Pérez

ESCUELA

Kopa

Un grupo de investigadores consiguen reactivar un virus congelado en Siberia desde hacía 30.000 años

02 abr 2014 . Actualizado a las 13:09 h.

Hace poco más de una década se extrajo en una región al noreste de Rusia una porción de suelo helado con 300 siglos de antigüedad. Años más tarde un equipo de científicos comenzó a trabajar con aquella muestra, que resultó contener un virus de gran tamaño. Y se propusieron averiguar si, tras miles de años congelado, podía volver a ser infectivo.

En la investigación, dirigida por científicos del Laboratorio de Información Genómica y Estructural de Marsella (Francia), se introdujeron muestras del suelo siberiano en cultivos de amebas, huéspedes habituales de los virus gigantes. Al cabo de un tiempo las amebas de uno de los cultivos empezaron a morir; estaban siendo parasitadas por el patógeno, que había salido de su estado latente y era de nuevo activo. Los virus, considerados como agentes infecciosos en el límite de lo vivo y lo inerte, necesitan invadir células de otros organismos para reproducirse y sobrevivir.

Pero lo singular de este virus no es solo que se haya conseguido revivirlo, sino también sus características. Se trata del virus de mayor tamaño que se haya identificado nunca, con 1,5 micras de longitud, equivalente al de algunas bacterias. Por su aspecto externo, los autores del estudio le dieron el nombre de Pithovirus sibericum: tiene forma ánfora, con una estructura en forma de tapón en uno de los extremos; y pithos es una palabra de origen griego que designa el recipiente para guardar alimentos.

También descubrieron otras propiedades que les llamaron la atención, como el hecho de que solo un tercio de las proteínas de este virus se parecen a las de otros, o que su material genético ocupa muy poco espacio, a pesar del gran tamaño de la partícula vírica.

Por todas estas particularidades, los científicos piensan que se trata de una nueva familia de virus gigantes, que ampliaría la complejidad y diversidad biológica de este tipo de microorganismos.

Grandes virus

El mismo equipo de investigadores que ha realizado este estudio, había descubierto ya anteriormente otros virus gigantes, partículas infecciosas lo bastante grandes como para poder observarse con un microscopio óptico.

En el 2003 ya describieron un tipo al que denominaron Mimivirus y el pasado año, el Pandoravirus, que hasta ahora el más grande nunca visto, con un tamaño cientos de veces mayor que otros virus, como el de la gripe. Estos gigantes microscópicos se pueden encontrar en diferentes medios, desde el agua dulce y la salada, hasta en suelos o incluso habitando en seres humanos. De todas formas, la mayoría de ellos, igual que el Pithovirus, tienen preferencia por infectar amebas.

Al analizar su genoma, comprobaron que es más grande que el de muchas bacterias e incluso que el de algunas células de organismos más complejos. Y algunos de sus genes codifican funciones no habituales en los virus. Esto, además de otras cuestiones, les llevó a plantear la posibilidad de que pudiera tratarse de una nueva rama en el árbol de la vida.

Microbios bajo el suelo helado

Los autores de este trabajo advierten de un posible riesgo sobre el que habría que estar atentos. Y es que el calentamiento global está contribuyendo a derretir las capas más superficiales de los suelos helados, a lo que se suma la actividad minera en estas regiones. Por ello, piensan que podrían liberarse otros microorganismos que, como el Pithovirus, pudieran reactivarse, aunque este no es peligroso para los seres humanos. Sin embargo, otros investigadores consideran que la amenaza de que virus peligrosos para nuestra salud pudieran extenderse es mínima. Además, no todos los virus son perjudiciales, incluso pueden ser beneficiosos, como los que se emplean a modo de herramientas en biotecnología y medicina.

Los suelos congelados, que reciben el nombre de permafrost, abundan en latitudes cercanas a los polos. En el hemisferio norte, ocupan alrededor del 25 % del terreno y se caracterizan por mantenerse a una temperatura por debajo de cero grados durante al menos dos años consecutivos; cuando se deshiela, estacionalmente, lo hace tan solo hasta una profundidad de unos 50 centímetros.

En algunas regiones donde existe permafrost, como en Siberia, puede alcanzar cientos de metros de profundidad, formando capas de subsuelo que no se han derretido desde su formación, en algunos casos hace miles de años. En este medio se han conservado en estado latentes durante miles de años microorganismos como el Pithovirus, que se halló en una muestra obtenida a 30 metros de profundidad.

La medida de lo Micro

Para imaginar las dimensiones de partículas tan pequeñas como los virus, puede resultar útil tomar una referencia de partida manejable a nuestra escala. Por ejemplo, el límite de lo que pueden distinguir nuestros ojos es 1 milímetro, el tamaño de un piojo. Las bacterias y los virus gigantes, miden alrededor de una milésima de milímetro, una micra; los virus más pequeños son unas diez veces menores.

En la Red

- «La escala del universo». Un interactivo con el que viajar desde lo más pequeño hasta lo más grande, desde las partículas subatómicas hasta los objetos más lejanos del universo. Los virus gigantes y otros microorganismos con los que compararlos en tamaño están también aquí. Además, el programa permite con un clic obtener información de los objetos que se hallan en el recorrido:

http://htwins.net/scale2/lang.html

- «El sitio de los virus gigantes», creado por científicos especialistas en el análisis de estos microorganismos, ofrece una sección con imágenes de «Mimivirus» en diferentes fases de su ciclo:

http://www.giantvirus.org/gallery.html

- «Arte microbiano». Una página con numerosos ejemplos de cómo el mundo de los microbios puede inspirar creaciones artísticas:

http://www.virology.ws/art/