Un nuevo proyecto europeo, Sea For Society, destaca los beneficios que proporciona el océano y analiza los conflictos que surgen de su uso
12 jun 2013 . Actualizado a las 07:04 h.Defender que debemos conservar la naturaleza porque resulta útil puede parecer demasiado materialista, pero es una estrategia que funciona. Evidentemente, para proteger el medio ambiente también existen razones científicas, culturales y sociales, incluso éticas y morales, pero en ocasiones resulta difícil implicar a un público muy amplio utilizando estos argumentos. Por eso, cada vez son más frecuentes los proyectos de conservación medioambiental que se centran en criterios económicos, mucho más fáciles de entender para la gran mayoría de los ciudadanos y los gestores políticos. Se trata, en definitiva, de transmitir la idea de que la naturaleza tiene un valor como recurso útil para nuestras vidas, por lo que debemos conservarlo en el mejor estado posible. En este sentido se desarrolla el proyecto Sea For Society (El Mar para la Sociedad), una iniciativa europea financiada por el Séptimo Programa Marco que a lo largo de los próximos tres años pondrá en valor los beneficios y recursos que el océano ofrece a las personas que viven en el Viejo Continente.
Sea For Society reúne a un consorcio multidisciplinar de 21 socios de 11 países europeos que representan a institutos de investigación, agencias, museos de ciencia y acuarios, organizaciones civiles, organizaciones no gubernamentales, instituciones de educación superior y empresas. Durante la primera fase del proyecto diez foros geográficos, repartidos por toda Europa, convocarán a interesados económicos, organizaciones ambientales, autoridades locales, al público en general y a los jóvenes para que identifiquen los puntos de conflicto que existen entre los servicios costeros y marinos y las necesidades sociales y para que propongan soluciones que contribuyan a la gestión sostenible de los ecosistemas marinos. El Ayuntamiento de A Coruña, a través del Aquarium Finisterrae, lidera el foro geográfico español, que viene celebrándose desde el pasado mes de abril. En colaboración con el Centro Oceanográfico de A Coruña, el Aquarium Finisterrae está organizando debates sobre dos de los temas que trata el proyecto: el océano y la salud humana y el océano como lugar en el que vivir. En las actividades que se están desarrollando participan científicos, estudiantes universitarios, representantes de diferentes instituciones y empresas, y el público en general.
PARTICIPACIÓN
En los foros del proyecto se está ensayando una nueva herramienta para estimular la participación de los asistentes. Con la colaboración del vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad de A Coruña se ha seleccionado 22 alumnos, once hombres y once mujeres, que pertenecen a diez facultades diferentes. Algunos estudian disciplinas directamente relacionadas con el mar, como Biología Marina o Ingeniería Naval, pero otros pertenecen a facultades o escuelas cuya relación con el océano es secundaria, como Sociología, Arquitectura, Pedagogía o Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Los alumnos reciben una pequeña beca a cambio de asistir a todos los foros, formular preguntas y participar activamente en cada uno de ellos. Son, por así decirlo, preguntadores profesionales. El debate se inicia con una breve presentación en la que el representante de la institución invitada identifica los principales puntos de conflicto en asuntos como el desarrollo de medicamentos de origen marino, la detección y seguimiento de las mareas rojas, la contaminación del mar, la conservación del océano o la ocupación del litoral. Luego, se inicia el debate, en el que los estudiantes y el público hacen sus preguntas y discuten las respuestas. Las preguntas de los estudiantes becados inspiran al público, de modo que los coloquios resultan más dinámicos, con mucha participación y opiniones muy diversas que enriquecen las conclusiones.
TALLERES
Dentro del proyecto también se han programado talleres en los que participaron expertos de centros de investigación, Administraciones públicas, empresas y organizaciones cuya actividad está directamente relacionada con el mar. El jueves 9 de mayo se celebró el titulado El océano y la salud humana y el viernes 10, otro sobre El océano, un lugar en que vivir.
Estos talleres se desarrollaron siguiendo una metodología conocida como inteligencia colectiva, una herramienta de trabajo que sirve para analizar cuestiones que presentan múltiples facetas y que implican a personas e instituciones con intereses diversos, incluso a veces con posturas encontradas. Fueron dirigidos por la doctora Carmen Pomar, profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Santiago de Compostela, y comenzaron con la exposición, por parte de cada uno de los participantes, de los conflictos relacionados con el tema; a continuación se categorizaron los problemas y se relacionaron hasta identificar los conflictos fundamentales, para finalizar con la búsqueda de soluciones.
Las ideas y conclusiones de los talleres serán recogidas en un informe destinado a la Comisión Europea que se dará a conocer al finalizar el proyecto. El objetivo último de Sea For Society es invitar a los ciudadanos europeos a que piensen de modo diferente y avancen hacia una «sociedad azul», mucho más vinculada a un océano que tiene un enorme potencial para mejorar la vida en la Tierrae.