En tus manos

La Voz

ESCUELA

Desde las primeras herramientas de piedra hasta el control del fuego y el desarrollo de la escritura, el progreso humano ha estado muy relacionado con nuestra destreza. No por nada en el clásico de la ciencia ficción «2001: Odisea en el espacio», Arthur C. Clarke presentó el momento en que un primate humanizado aplastaba objetos con un hueso como clave de la evolución. La pista podría estar en una zona del ADN llamada HACNS1. Esta región ha sufrido 16 mutaciones desde que nos separamos de los chimpancés y parece estar relacionada con el desarrollo de la muñeca y el pulgar humano. De hecho, los chimpancés también tienen el pulgar opuesto, pero no en la misma longitud que el humano. Nosotros tenemos un control muscular más fino, podemos sujetar un lápiz, pero no podemos colgarnos de la rama de un árbol con tanta soltura como un chimpancé.

- Mira la escena de la película «2001: Odisea en el espacio» en bit.ly/dE9HgU