Un año más hemos llegado a las vacaciones de invierno.
21 dic 2011 . Actualizado a las 16:01 h.Ahora, por delante, nos esperan días para descansar, disfrutar, encontrarnos con la familia alrededor de una mesa, ofrecer y recibir regalos, salir a celebrar las fiestas o hacer multitud de balances sobre el año que termina. Y, como es habitual en estos momentos de cambio, a muchas personas les gustaría conocer lo que traerá el futuro, mientras otras creen tener las claves para desvelarlo.
Si el eje de rotación de la Tierra fuera perpendicular al plano en el que nos movemos alrededor del Sol, todos los días del año serían iguales, todos tendrían doce horas de luz y otras tantas de oscuridad. Nuestro calendario, seguramente, sería más parecido al de los antiguos celtas, más relacionado con el medio ambiente en el que vivían que con los acontecimientos astronómicos (por ejemplo, tenían trece meses, cada uno relacionado con un árbol). Pero como el eje de rotación de la Tierra está inclinado, sucede que durante una época del año (en verano) disfrutamos de muchas horas de luz, mientras que en otra (invierno) hay pocas. Se llama solsticio de verano al día del año que tiene más horas de luz, y suele caer hacia el 21 de junio. El solsticio de invierno, que pronto pasaremos, sucede entre el 21 y el 23 de diciembre, y es el día del año que tiene la noche más larga y menos horas de luz. Esto quiere decir que a partir de ahora los días empezarán a ser cada vez un poco más largos, como si el Sol comenzara a renacer, ganando cada vez más horas a la noche.
Como los solsticios son días muy especiales por su relación con el Sol, las antiguas culturas los conocían y consideraban motivo de celebración. La cristianización de estas festividades paganas se realizó vinculándolos con dos de las fiestas más importantes de su tradición. El de invierno, con la del nacimiento de Jesús (24 de diciembre) y el de verano, con el de san Juan (23 de junio). Curiosamente, estos son los únicos nacimientos que son motivo de fiesta, pues para el resto del santoral solo se recuerdan los fallecimientos.