Sánchez quiere gobernar, a pesar de los barones

Da un rotundo no a la continuidad de Rajoy, asegura que el mandato de los electores es un Gobierno progresista y responde a Susana Díaz que es él quien marca la política de pactos


Madrid / La Voz

Pedro Sánchez dio ayer un portazo al intento de Mariano Rajoy de contar con su visto bueno para repetir como presidente del Gobierno. Dejó claro que los socialistas van a votar en contra de su continuidad y de cualquier otro hipotético candidato que pudiera presentar el PP, porque de esa forma cumple el mandato que los españoles han emitido en las urnas, que es «un cambio progresista presidido por el diálogo». Afirmó que «el no a Rajoy es el sí al cambio político que necesita España» y se ofreció a liderarlo. Por tanto, ni gobierno de coalición, como le reclaman los poderes económicos, ni pacto de legislatura ni abstención en la sesión de investidura. Eso explica que la reunión que mantuvieron en la Moncloa durara apenas media hora tras el no definitivo que pone punto final a la negociación antes de que empiece.

Rajoy no compareció para dar su versión y se limitó a escribir un lacónico tuit: «Apuesto por el diálogo para formar un Gobierno estable que dé certidumbre a los españoles». El presidente delegó la explicación al vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maíllo. Este trasmitió que el presidente no da nada por perdido. «No es el mejor de los comienzos, pero estamos al inicio del proceso, no al final, ha sido un primer contacto, un primer no», aseguró.

Opuesto a repetir las elecciones

Sánchez insistió en que se deben respetar los tiempos y ahora le toca a Rajoy tratar de formar gobierno como candidato de la lista más votada. Si lo logra, lo que según la aritmética electoral es prácticamente imposible sin la abstención del PSOE, liderará la oposición como segunda fuerza más votada. Pero si fracasa llegará su turno para intentarlo con las fuerzas progresistas, es decir con Podemos. Su objetivo es que haya «un Gobierno que garantice la estabilidad durante los próximos cuatro años y donde se garantice aquella voluntad expresada por los españoles el pasado 20 de diciembre, es decir, que haya un cambio, que sea un cambio progresista y, en segundo lugar, que haya diálogo».

Recalcó que no quiere que se repitan las elecciones, que es «la última de las opciones», por lo que «va a explorar todas las posibilidades para que haya un Gobierno que dé estabilidad a nuestro país». De forma algo enigmática, señaló que «la democracia al final encontró una solución».

Sánchez aspira a que un socialista presida el Congreso y a que la mesa de la cámara refleje la pluralidad de los resultados electorales, y así se lo comunicó al presidente en funciones.

Además, marcó territorio respecto a las ofertas que han puesto sobre la mesa tanto Pablo Iglesias como Albert Rivera. «La nueva etapa política que se tiene que abrir en nuestro país no puede estar presidida por las líneas rojas», respondió al líder de Podemos, que ha supeditado su apoyo al cumplimiento de cinco condiciones, entre ellas la aceptación de un referendo de autodeterminación en Cataluña. «Creo que es importante ser consciente de que España necesita grandes transformaciones estructurales y frente a quienes trazan líneas rojas, nosotros vamos a tender puentes», añadió. Al presidente de Ciudadanos, que hizo ayer una oferta de pacto a tres entre PP, PSOE y Ciudadanos, le respondió que «no es tiempo de frentes, sino de diálogo».

Sánchez expuso los seis «elemento de transformación estructural» que pone sobre la mesa como base para las negociaciones con las fuerzas políticas: recuperación económica justa, pacto educativo, reconstrucción del Estado de bienestar, puesta al día del pacto de Toledo sobre las pensiones, acuerdo contra la violencia machista y reforma constitucional. «El PSOE tiene una solución para Cataluña que se llama reforma constitucional, que se llama derecho a decidir de todos los españoles sobre su futuro, de manera conjunta», explicó. En consecuencia, «no va aceptar el que se trocee la soberanía nacional», sentenció.

Aviso a los barones

Tras el rechazo frontal expresado por Susana Díaz y otros barones como Emiliano García-Page y Guillermo Fernández Vara a pactar con Podemos, que estos dos últimos reiteraron ayer, aprovechó la rueda de prensa que ofreció en la sede socialista de Ferraz para reafirmarse como líder socialista. Plantó cara a la presidente andaluza, que el día anterior le había pedido que se quedara en la oposición y que no se metiera en la aventura de buscar una alianza con la formación morada. «Comprendo y comparto muchas de las declaraciones que ha hecho Susana, pero ella tiene cultura de partido y sabe que es esta dirección federal y mi persona como secretario general quien propone las líneas políticas y esa responsabilidad la voy a cumplir». Sánchez no quiere que los barones le marquen cómo debe actuar en las negociaciones, pero estos maniobran para que no pacte con Pablo Iglesias.

Feijoo: «Intentar ser presidente sin ganar es un hecho sin precedentes»

El líder del PP en Galicia, Alberto Núñez Feijoo, mostró ayer su esperanza en que venza la sensibilidad del PSOE que se compromete con España y advirtió a Pedro Sánchez del riesgo que entraña pensar más en sus «intereses políticos» que en la estabilidad del país. «Intentar ser presidente del Gobierno sin ganar las elecciones es un hecho sin precedente en España», dijo sobre la negativa de Sánchez a permitir la investidura de Rajoy. «Allá él y su responsabilidad actual, presente y futura», sostuvo Feijoo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
21 votos
Comentarios

Sánchez quiere gobernar, a pesar de los barones