Jaime Martínez: «Las matemáticas se enseñan tan mal que te deja incapacitado para que alguna vez te gusten»

Creador del sistema ABN de enseñanza matemática, lidera una nueva forma de aprender cálculo


Jaime Martínez se siente maestro, aunque es también doctor en Filosofía, profesor universitario, escritor, conferenciante, diplomático y, además, inspector de Educación. Desde el 2014 está jubilado, pero en absoluto descansa, ya que como líder del grupo de profesores que promueve una enseñanza alternativa de las matemáticas recorre el país explicando que otro aprendizaje es posible. Mañana por la tarde estará en el colegio La Salle de Santiago invitado por Anaya, y completará el periplo en Vigo (el aforo está completo).

-Es impresionante ver en su web a niños de cinco años haciendo sumas y restas complejas.

-Es que a los chicos se les dan muy bien las matemáticas, y aprenden mucho, además les gusta.

-Vaya, las matemáticas no son difíciles, ¡se enseñan mal!

-Con el sistema tradicional no llegamos a ninguna parte, porque está pensado para muy inteligentes. El que no lo entiende queda incapacitado para que alguna vez le gusten las matemáticas. Por eso mucha gente elige carreras sociales, para no encontrárselas por el camino.

-¿Qué diferencia su método del tradicional?

-Varias cosas. Nosotros ofrecemos realidad aumentada y lo anterior es una foto en blanco y negro. Sobre los cambios, digamos que nuestro sistema es más flexible y se adapta a la capacidad de cada niño: uno resuelve las cuentas en un solo paso o en dos y otro necesita seis, pero todos llegan al final. Con el tradicional, basado en el ábaco, solo hay una manera de hacer las cosas. Nos enseñan a operar con dígitos, ¡si hasta cuando multiplicamos 330 x 50 decimos «tres por cinco»! Con el ABN (algoritmo basado en números) usamos los números enteros y sobre todo hacemos las cuentas de izquierda a derecha.

-¿Qué puede hacer un alumno medio al terminar primaria aprendiendo con ABN?

-Un alumno normalito completa perfectamente en cuarto de primaria el temario de sexto. Si no lo hacemos es para cumplir con el currículo. Pero al terminar primaria puede perfectamente conocer cosas como polinomios, raíces cuadradas de cifras de cuatro dígitos, porcentajes, números enteros, numeración en cualquier base... Eso un alumno normal.

-¿Quién se beneficia más con el método?

-Sobre todo los que van más atrasados, porque no se quedan tan atrás. Los muy brillantes van a un ritmo mayor porque este sistema les permite construir de forma rápida.

-¿Cómo aprende un profesor a enseñar de esta manera?

-Tenemos una web y la gente entra y mira. Todo es gratis. Somos lo más lejos que hay de una franquicia. No se aprende todo de golpe, si das clase a los de tres años aprendes para ellos. Poco a poco.

-¿Qué opina de los otros sistemas alternativos para aprender matemáticas?

-El cálculo con ábaco es mecánico, y nadie va a ser mejor que una calculadora en eso, ¿no? El cálculo sirve para formar la cabeza y entender la realidad: no es lo mismo saber hacer divisiones que saber dividir.

-¿Desde qué año están practicando su nuevo sistema?

-Esto no es algo que ocurra de golpe. Llevo muchísimos años trabajando en esto y he tenido mucha ayuda, de profesores que no querían el sistema tradicional. No es que hayamos cambiado una cosita o dos, es que hay un error en la base, el cálculo basado en el ábaco. Nosotros trabajamos a fondo la numeración y con un formato más flexible. Comenzamos hace nueve años pero fuimos haciendo ajustes, porque somos muchos profesores, y también porque nos los pedían los alumnos. Pero no ha sido una inspiración súbita.

-¿En qué curso están ahora los primeros alumnos ABN, esos que empezaron en primaria?

-Están en tercero de ESO, aunque el sistema lo validamos cuando hicieron sexto. Después de pasar toda la primaria vimos que sí funcionaba. Fue en el año 2014.

-¿Se adaptan bien los chicos a la educación tradicional? Es de suponer que en los institutos reciban una formación antigua.

-Al final de primaria se les explica la forma de aprender tradicional, y la cogen enseguida porque tienen una base excelente y al final es solo operar con dígitos sueltos, y ellos entienden perfectamente lo que están haciendo y no les cuesta trabajo.

-¿Y el nuevo contenido?

-En general, en ESO los profesores no se preocupan del cálculo, que se supone que los estudiantes saben. Así que ellos resuelven las operaciones y se dedican a aprender lo que tienen que aprender. Pero hay de todo, claro, una vez un profesor suspendió a un alumno porque no le vio las operaciones y pensó que había copiado.

-¿Tienen problemas con algún profesor de secundaria?

-Hay dos tipos de profesores en secundaria: los anclados en el pasado, que siguen como a principios de siglo ¡¡pero del siglo XX!! y los que usan la calculadora para ganar tiempo. De los primeros hay algunos que más que profesores son guardianes que vigilan que no entre en el jardín de las matemáticas nadie que no sea digno.

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