La Educación Especial cabalga en Marcón

EDUCACIÓN

RAMON LEIRO

Los alumnos de Educación Especial del Colegio Sagrado Corazón de Placeres llevan cinco años utilizando la hípica como terapia

06 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

No hay más que verles la cara, los gestos y las expresiones para comprobar como disfrutan montando a caballo los alumnos de Educación Especial del Colegio Sagrado Corazón de Placeres. Este centro lleva ya cinco años utilizando la hípica como terapia con unos resultados muy positivos. Veintidós de estos alumnos, entre los 5 y los 21 años, con diversas discapacidades, volvieron ayer al Club Apalaoosa de Marón para pasar una divertida jornada con los equinos y experimentar sensaciones únicas para ellos, en compañía de sus profesoras y cuidadoras. Tanto les gusta que para algunos de estos niños y jóvenes la equitación ya se ha convertido en una actividad más de ocio, que también practican con sus propias familias fuera del horario escolar. Al principio, se paraban más en ayudar a darle de comer a los caballos y a cepillarlos, «pero ahora lo que quieren, sobre todo, es montar», comentó Patricia Davila, una de las profesoras del colegio de Placeres.

Expertos jinetes

Miguel, Marcos, Carolina, David, Raquel, y Laura ya son casi veteranos jinetes y conocen bien a los caballos Sirio y Whisky de otras visitas al centro hípico. En cambio, para Jessica, Óscar, Abel y Dani esta era su primera experiencia y «reaccionaron de maravilla». La visita comenzó a las 10 de la mañana y, tras visitar las caballerizas y asistir al ensillado de los equinos, los alumnos fueron esperando su turno para montar hasta pasada la una de la tarde. Dependiendo de las edades y de las aptitudes de cada alumno, Cholo y otros monitores de Apalaoosa, les prepararon un recorrido por el recinto con mayor o menor dificultad, circular o en zigzag. Les enseñaron a parar a los caballos y yeguas y a continuar la marcha. Pequeños y mayores fueron montando y demostrando sus habilidades, alguno cabalgando incluso al trote. Según las profesoras, la conexión y la sensibilidad que demuestran a lomos de estos animales resulta sorprendente, sobre todo, en los niños y jóvenes con trastornos del espectro autista, que tienen una mayor dificultad para hablar y expresar sus sensaciones. Ayer, la mayoría cuando les tocó desmontar, enseguida querían volver a subirse al caballo

Ventajas terapéuticas

Según los expertos son muchas las ventajas de la equitación terapéutica para las personas con discapacidad, desde la motivación personal hasta el control de sus propios movimientos corporales, además de los efectos positivos que siempre produce el contacto directo con la naturaleza y la integración social que se deriva de estas actividades lúdicas y deportivas.