El salón noble de Fonseca se vistió de gala para recibir al Consorcio de Santiago, al que la Universidade compostelana rindió ayer un cálido homenaje con ocasión de la entrega de su Medalla de Ouro a la entidad interadministrativa. El presidente de esta, el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, plasmó el clima de colaboración y familiaridad de los dos organismos en las últimas décadas, al recoger este galardón. El Consorcio supo ver lo que representa la Universidade en el haber histórico y actual de Compostela, y supo reconocerlo. Testigos de la ceremonia, en la que no faltaron los himnos tradicionales de inicio y remate de las celebraciones solemnes de Fonseca, fueron los representantes de las principales instituciones de la ciudad.
La resolución de entregarle la Medalla de Ouro al Consorcio fue adoptada por la corporación académica por unanimidad, y estas distinciones van destinadas a personas o entidades que «de xeito extraordinario» mostraron su apoyo a la Universidade. En realidad, como dijo Senén Barro, fue toda una vida de compromiso lo que reflejó el galardón otorgado.
Toda una serie de iniciativas culturales, científicas, educativas e infraestructurales constituyen el bagaje de la USC vinculado a la colaboración con el Consorcio. Y un buen ejemplo de ello, tal como quedó expresado en el acuerdo de distinción, es el conjunto de edificaciones y servicios de nivel que configuran la finca de Simeón. Ahí radican la Casa de Europa y el Centro de Estudios Avanzados, y se yergue la construcción del Museo de Historia Natural Luis Iglesias. La primera piedra de este último la colocaron al alimón la Universidade y el Comsorcio a finales del pasado año.
Esta aportación, como señaló el presidente del Consorcio, fue la contribución interadministrativa al quinto centenario de la USC, efemérides que avala la historia y el prestigio de la institución que puso a andar Gómez de Marzoa y potenció Alonso III de Fonseca.
Pero no fueron las únicas iniciativas amparadas por el Consorcio, que respaldó también la restauración del Paraninfo y de la iglesia da Universidade, así como las mejoras del colegio de San Xerome. Y, tras una serie de idas y venidas con un horizonte que parecía inalcanzable, asumió en el plano financiero una de las actuaciones más emblemáticas de la USC, el Xardín Botánico.