El letrado y el inspector de Educación piden a los padres del centro que no se salgan de la ley La corrección de los alumos no será una pena o sanción, dice el abogado
27 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A El Fiscal de Menores de la Audiencia de Ourense no ha visto elemento alguno que merezca iniciar una actuación en el caso de la agresión a una menor en el colegio Sergio Mascareñas de Xinzo. Así se le hizo saber ayer a los más de cien padres que asistieron a una reunión con el abogado de la Consellería de Educación, Néstor Valcárcel y el inspector de zona, Camilo Campo. «Hai que solucionar o caso no centro», indicó el letrado quien resaltó que se está tratando una «cuestión importante» pero advirtió: «Nunca baixo ningún concepto se deberá tomar unha medida que non sexa legal porque perdemos a razón». El abogado y el inspector calmaron ánimos y aseguraron a los padres que se tomarán las medidas oportunas mediante un procedimiento administrativo del que saldrá un método de corrección de los menores implicados. Pero corrección no será igual a sanción o pena. En esto hizo hincapié el abogado recordando que estamos hablando de menores de edad. «É un terreno resbaladizo e o máis importante é saber onde ter a boca e onde ter as mans», volvió a advertir a los padres. Valcárcel dijo que la instrucción del expediente será rápida y que de esa fase saldrá un informe dirigido al consejo escolar con una propuesta correctiva. El letrado volvió a subrayar: «É mellor non facer un expediente que facelo mal, pero ímolo facer». Y añadió: «Ninguén pode ser correxido sen un procedemento adecuado». Una madre se preocupó por saber qué había pasado. El abogado fue claro: «A verdade non a imos coñecer nunca. Podemos achegarnos a ela». Camilo Campo defiende el buscar una vía por la que «levar educativamente este proceso». La directora, Elena Orbán, espera la aprobación de Educación para contratar de urgencia a dos orientadores especiales. Valcárcel y Campo insistieron ante los padres en que no se puede ni se debe personalizar nada. «Farase cando se coñeza o expediente», dijo el letrado. Los ánimos se calmaron y al final fue aplaudida una madre quien expuso que este caso no debería de haber salido del centro y culpó a los propios padres de no haber sabido callar a tiempo.