Inmuebles emblemáticos siguen abandonados por largos debates, cambios de corporación y/o lentitud urbanística En Vigo existen varios ejemplos de grandes instalaciones o inmuebles que llevan años, incluso décadas, degradándose por falta de iniciativas, sin que aún se conozca su destino. Es el caso de la panificadora, el edificio Bandeira o La Metalúrgica. Para otros, como el cuartel de Barreiro o la factoría de Casa Mar, sí existe un proyecto en marcha, pero tras un largo abandono. El Rectorado puede considerarse un modelo a seguir para el futuro de la ETEA: Tras su desafectación militar, el histórico inmueble no se deterioró. Gracias a un ágil acuerdo entre el Concello y la Universidad -cesión por 50 años-, ahora presta un servicio público y cultural.
12 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El complejo de ETEA podría degradarse y convertirse en un foco de trapicheo y marginalidad si el Concello es incapaz de tomar una decisión rápida respecto a su futuro. Ésto ya ocurrió con el Cuartel de Barreiro, que fue abandonado por el Ejército hace unos tres lustros. Tras varios pleitos por la propiedad de los terrenos, la actual corporación alcanzó un acuerdo con Defensa. Existe un proyecto en marcha para construir, en esta parcela de 90.000 metros cuadrados, una enorme zona verde, geriátrico, centro social e instalaciones deportivas y de ocio. Con las antiguas Bodegas Bandeira, en O Calvario, no hay tanta suerte. El edificio lleva décadas abandonado, refugiando a indigentes, toxicómanos y roedores. La anterior corporación intentó recuperarlo para úso público, pero no lo logró, y la actual opinaba que debería convertirse en centro cocial. Finalmenfe fue comprado para construir viviendas. La Panificadora pendiente del PERI del Casco Vello, es otro ejemplo de los efectos ruinosos de la indecisión y la lentitud urbanística. Hubo un debate sobre si debía o no conservarse. Finalmente sólo los silos se salvarán. El viejo asilo de Pi y Margall, adquirido recientemente por la constructora San José a cambio de un nuevo centro para la congregación en Alcabre, se ha convertido en refugio de okupas. La firma espera a la aprobación del mismo PERI para derribarlo y construir viviendas. La antigua y semiabandonada fábrica de La Metalúrgica, en García Barbón, sigue utilizándose como cocheras del Cuerpo Nacional de Policía. Hubo recientes proyectos para construir un casino y un hotel de lujo, pero se abandonaron. Casa Mar también lleva varias décadas abandonada en Beiramar. Tras un largo debate y pese a la oposición del Puerto, ya está en marcha el proyecto para transformar la factoría en Palacio de Congresos. Como dos ejemplos de rapidez y buen hacer hay que citar el Rectorado y la comisaría de López Mora. Ambos fueron conservados y restaurados para su actual uso público.