Las bibliotecas están masificadas

NURIA SÁINZ VIGO

EDUCACIÓN

ÓSCAR VÁZQUEZ

Los usuarios se quejan ante la falta de espacio, los horarios y la escasez de salas para los más pequeños Acaba de comenzar el curso y las bibliotecas vuelven a ser un punto de referencia importante. La ciudad cuenta con siete centros de lectura, sin tener en cuenta las que pertenecen a la Universidad de Vigo. Se trata de aproximadamente mil puestos de lectura y más de 130.000 libros. Además, existen bibliotecas especializadas como las de la asociación Alecrín o la Penzol. Pero aunque la dotación de la ciudad parece completa, existen bastantes carencias. Estudiantes y usuarios reclaman soluciones para una serie de temas: amplicación de horarios, falta de espacio durante los exámenes y lugares para los más jóvenes.

27 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El período escolar marca el funcionamiento y la ocupación de las bibliotecas. Vigo cuenta con siete centros, de los cuales dos son especializados: la biblioteca Penzol, dedicada a la investigación, y la de la asociación Alecrín, especializada en temas de la mujer. Estos almacenes de libros de la ciudad hacen un total de casi mil puestos de lectura, los cuales llegan a ser insuficientes cuando los exámenes de colegios, institutos y universidad coinciden (algo que ocurre fundamentalmente en los meses de diciembre, mayo y junio). En cuanto a los libros, en Vigo pueden contabilizarse alrededor de 130.000, sin tener en cuenta los de la bibliotecas universitarias. Una de las grandes preocupaciones de los responsables de estos centros es la adquisición de ejemplares, que generalmente suelen ser muy actuales, de tal forma que los lectores tengan a su alcance lectura de cada año. Pero precisamante los usuarios no están del todo satisfechos con el funcionamieto de las bibliotecas. Se quejan de la falta de espacio, de la limitación en los horarios (todas cierran al mediodía) y de la falta de salas con material audiovisual. Los más pequeños Que los niños tengan interés por la lectura es un hábito muy saludable. El problema es que no todas las bibliotecas poseen espacios para los más pequeños. Tan sólo la biblioteca pública Central de Vigo cuenta con una sala con sección infaltil-juvenil. Algunos de los otros centros dejan un espacio reservado en la sala común, con las habituales quejas ya que, lógicamente, los niños no pueden comportarse como un adulto. Además no todos los centros están dotados de material didáctico adecuado o poseen ejemplares muy limitados de literatura infantil. Por otro lado, muchos padres y profesores se quejan de la ubicación de las bibliotecas, ya que no todas las zonas alejadas del centro poseen alguna, y los niños tienen que desplazarse para realizar consultas o hacer trabajos fuera del horario estrictamente escolar.