«Prefiero parques eólicos y no minicentrales en los ríos gallegos»

CRISTÓBAL RAMÍREZ OURENSE

EDUCACIÓN

MIGUEL VILLAR

Sebastián Valverde Comesaña, socio de una empresa de iniciativas turísticas culturales Un tipo listo de traje y corbata. Sebastián Valverde Comesaña se planteó en segundo de carrera hacer algo más que estudiar los reyes godos y se especializó, en Barcelona, en gestión del patrimonio cultural. Se lamenta de que su sector se halla poco desarrollado en Galicia, a pesar de que la Universidad de A Coruña ya ofrece un máster. Asegura que prefiere «los parques eólicos y no minicentrales en los ríos gallegos». Se dedica a poner en valor productos turísticos, se pasa la vida en la carretera («Ahora vamos a trasladar la empresa desde Ourense a Santiago, porque aquí hay aeropuerto») y cree que tesoros como la muralla de Lugo pueden dar más de sí económicamente si se organizan actividades pensadas para los turistas.

22 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Cosas de juventud: recuerda una sonora metedura de pata cuando, en una inauguración, hizo una crítica al organizador, el alcalde local. Claro que los interlocutores de Sebastián Valverde no eran otros que miembros de la corporación adictos a la primera autoridad municipal y la mujer de éste. Pelillos a la mar. -¿Cómo pretende «vender la moto» del turismo cultural si Galicia es el paraíso del feísmo urbanístico? -Tiene razón. Y aprovecho para decir que sigo y aplaudo la campaña contra el feísmo que desarrolla su periódico. -Muchas gracias, pero eso no contesta la pregunta. -Para que podamos arrancar en el ámbito del turismo cultural hay que pararse a pensar en cosas como ésa, el feísmo urbanístico, que aquí está por todas partes. Tenemos que definir qué modelo tenemos ahora mismo y a dónde queremos ir. -Y ni idea de a dónde ir. -Hombre, es excesivo afirmar eso así. En el turismo cultural existe esa falta de perspectiva, pero ya hay casos concretos en los que no. -Le escucho. -Por ejemplo, en el Xacobeo. Con independencia de aciertos y críticas, con el Xacobeo se plantea desde Galicia crear algo que traspasa las fronteras. -Sí, pero luego llenamos las montañas de parques eólicos y el paisaje se convierte en una ruina. -Depende. Desde mi punto de vista, debemos ir hacia las energías limpias. Sin duda. Claro que algunas queman el paisaje, cierto. Si lo sopeso, yo quiero parques eólicos y no minicentrales en todos los ríos, a pesar de que los parques tienen, en apariencia, un mayor impacto sobre el paisaje. En algunos sitios habría que cuidar más las cosas, sí. -Concrete. -Estoy pensando en la sierra de Larouco, en Ourense, en que se desarrollan iniciativas de vuelo libre. Esa es una actividad sostenible porque implica a la población en los servicios asociados al vuelo en sí. Los parques eólicos son pasteles jugosos, pero no movilizan a las poblaciones.