EL PROCESO DE LAS TITULACIONES UNIVERSITARIAS

La Voz

EDUCACIÓN

TRIBUNA / José Luis Meilán Gil (Rector de la Universidad de A Coruña)

30 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El tema de las titulaciones universitarias llega con cierta frecuencia a la opinión pública. Recientemente, el conselleiro del ramo ha recordado que la «apertura del mapa de titulaciones» está pendiente de un informe encargado a una consultoría privada. ¿Cómo se ha llegado a la situación actual? El primer -y en realidad único- mapa de titulaciones, si atendemos a su carácter general, se formuló con la aprobación de la ley que creó el sistema universitario de Galicia y con él las dos universidades de Vigo y A Coruña. Fue una buena idea, con algunas deficiencias que provocaron problemas y tensiones. A la Universidad de Vigo se le reconoció una titulación sin especificar y a la de A Coruña una licenciatura en ciencias medioambientales, que no existía entonces oficialmente. Vigo se decidiría por Biología y aquí fue preciso sustituir la licenciatura fantasma por Químicas, con el apoyo valiente del conselleiro Piñeiro Permuy y la oposición insolidaria de los representantes de Vigo y Santiago en el Consello Universitario. El problema principal y difícil que hubo de afrontarse en esa primera etapa fue el de clausurar definitivamente los colegios universitarios de acuerdo con el mandato legal. Después de numerosas reuniones de los rectores con la Consellería y, en algún caso, de los presidentes de los Consejos Sociales y Económicos de las tres universidades, se pudo dar el cierre al complicado trabajo con un ejemplar consenso construido sobre unas excelentes relaciones personales que subsisten. Ramón Villares era rector de Santiago y Luis Espada era rector de Vigo. Don Joaquín Arias y Díaz de Rábago jugó un generoso y eficaz papel. Se había conseguido un razonable equilibrio entre los campus y dentro de cada uno de ellos, aplicando la doctrina del «paralelismo», tenazmente expuesto por el entonces director general de Universidades, profesor Touriñán. Así, en Vigo y A Coruña se implantaron Química y Biología, y también Filología Hispánica y Filología Inglesa. En los campus de Lugo y Ferrol la licenciatura en Humanidades y Filología Gallega en Pontevedra. Las diplomaturas en Logopedia, Educación Social y Terapia Ocupacional, adjudicadas a la Universidad de A Coruña, se correspondían con otras titulaciones equivalentes en Ourense, Lugo y Pontevedra. Santiago consiguió una aspiración insistentemente manifestada: una titulación técnica que fue Ingeniería Química. La primera etapa parecía concluida en 1993. Sin embargo, al año siguiente, como consecuencia del compromiso político de adjudicar a Ourense la titulación de Físicas, respondiendo a presiones y movilizaciones públicas, se acordó reabrir el mapa en los campus periféricos. A la autorización de aquélla se añadió la de la diplomatura de Biblioteconomía y Documentación en el campus de Ferrol y el segundo ciclo de Empresariales en Lugo. En 1998, ya con el conselleiro Currás, volvió a utilizarse el argumento de los campus periféricos para resolver un problema interno de la Universidad de Vigo generado por el compromiso electoral del rector de trasladar Filología Galega del campus de Pontevedra al de Vigo. El resultado fue autorizar en el citado campus la licenciatura de Ciencias Físicas y del Deporte y la diplomatura en Gestión y Administración Pública; en el de Ourense el segundo ciclo de Ingeniería Informática y el de licenciado en Administración y Dirección de Empresas; en el de Lugo el segundo ciclo de Ciencias Químicas y en el de Ferrol la diplomatura de Podología y la Ingeniería Técnica en Diseño Industrial. Salvo el caso de Gestión y Administración Pública en Pontevedra y los de Logopedia y Diseño Industrial en Ferrol, esas autorizaciones han supuesto duplicar Ingeniería Informática en Ourense y Ciencias Técnicas y del Deporte en Pontevedra (antes sólo en A Coruña), quintuplicar Empresariales en Ourense y cuadruplicar Químicas en Lugo. Algunas de estas últimas autorizaciones -no en las solicitadas por A Coruña- se otorgaron sin una previa memoria que razonase la petición. Los datos relativos al curso 2000-2001 son reveladores y deben ser conocidos: el segundo ciclo de Químicas de Lugo tuvo nueve estudiantes de las cuarenta plazas ofertadas; en el segundo curso de Ingeniería Informática de Ourense fueron cubiertas 33 plazas de las 75 ofertadas. Puede deducirse, sin forzar la interpretación, que la apertura parcial del mapa de titulaciones a partir de 1994 no obedeció a normas y criterios de una racional planificación. La postura de la Universidad de A Coruña, siempre solidaria, ha sido clara: en todos esos casos presentó memorias razonadas para titulaciones únicas en el sistema: diplomaturas en Biblioteconomía y Documentación, Podología e Ingeniería Técnica en Diseño Industrial. La triplicación de Filoloxía Galega no necesita, espero, mayor justificación. Es de desear que el clima de diálogo y el ejemplar ánimo de consenso que presidió el primer cierre del mapa de titulaciones presida la apertura del que se propicia con ocasión del informe solicitado ahora a unos expertos ajenos. Pero esto requiere una próxima reflexión.