Un paseo por la historia en Rubiá

R.R. O BARCO

EDUCACIÓN

SONIA PACIOS

Los más pequeños fueron los protagonistas de un día de fiesta en la que no faltaron los juegos El delegado de Educación, José Luis Vázquez, se hizo eco ayer del esfuerzo y de las horas de trabajo de profesores y padres que hicieron posible la celebración de la quinta convivencia infantil en Rubiá. Vázquez cree que «non ten prezo» la dedicación de los tutores y de todos los implicados. El premio: las sonrisas y la ilusión de los setecientos escolares de los dieciocho centros que participaron en la fiesta.

15 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Tanto José Luis Vázquez como el subdirector xeral de Política Lingüística destacaron en Rubiá las ventajas de una iniciativa pionera como la de la convivencia infantil que implica a los padres en la educación de sus hijos y que es fruto del trabajo de un año en las aulas y en los centros. Los escolares aprenden un poco más de la historia, a la vez que se divierten jugando. Rubiá se convirtió en un mágico escenario en el que podía pasar de todo. En el camino nos encontramos niñas convertidas por un día en princesas, aguerridos piratas de tres años, galantes caballeros del medievo bailando en corro, artistas del barro, payasos haciendo equilibrios en la rueda de una bicicleta y escenarios de cuento para pasear por la historia.