Aseguran que es imposible garantizar la protección de datos en Internet

REDACCIÓN A CORUÑA

EDUCACIÓN

El jurista Miguel Ángel Davara cree que el comercio en la Red debe regirse por un código ético «Igual que no siempre se cumplen las normas de circulación, no es posible asegurar la protección de datos en Internet». Así lo reconoció el catedrático en Derecho Informático Miguel Ángel Davara, que participó ayer en unas jornadas sobre aspectos jurídicos del comercio electrónico celebradas en la Universidad de A Coruña. Para el jurista e ingeniero, la seguridad en la Red sólo la pueden proporcionar códigos éticos que simbolicen el sello de garantía para la información que navega en el ciberespacio.

26 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Para Miguel Ángel Davara, el comercio vía Internet no es un paradigma de seguridad. «Sin embargo, tampoco lo es el convencional», matizó. El catedrático de Derecho Informático habló ayer sobre protección de datos en las segundas jornadas jurídicas sobre comercio electrónico organizadas por la Universidade da Coruña y la Fundación R y que se clausuran hoy. El catedrático en Derecho Informático señaló que las garantías para las transacciones vía Internet dependen exclusivamente «de la buena voluntad y de las ganas de cumplir por ambas partes». Sin embargo, aseguró que las ventas on line pueden llegar a ser más fiables que las tradicionales. «Se puede falsificar un carné de identidad, pero no una firma electrónica», dijo. Sobre la reticencia de los internautas a comprar en la Red, Davara achacó la desconfianza a la falta de conocimiento. «Más que crear seguridad, hay que crear confianza y eso sólo se logra con la buena formación de los profesionales y la información a los ciudadanos, que sepan siempre cómo se utilizan sus datos», apuntó. En su opinión, tampoco existe un concepto claro en la sociedad de lo que es el comercio electrónico. «Las transacciones en la Red son sólo una pequeña parte. Comercio electrónico son también las cinco mil comidas que se estarán pagando ahora en esta ciudad con tarjeta de crédito», comentó. «La gente -añadió- evita Internet por miedo a dar sus datos pero entregan su tarjeta a un camarero que podría utilizarla para comprar en la Red». Correo no solicitado En cuanto a la proliferación del correo no solicitado, Davara indicó que, pese a su reciente prohibición por la Asociación Española de Comercio Electrónico, «se trata de una medida de aplicación ambigua porque es difícil identificar al emisor y el lugar de procedencia del mensaje». Sin embargo, aseguró que se crearán programas informáticos para impedir la entrada del correo no deseado. «Pero por ahora, -indicó- lo único que se puede hacer es destruirlos y aguantarse».