La mitad de los enfermos de alzheimer están a cargo de las amas de casa

S.B.N. A CORUÑA

EDUCACIÓN

EDUARDO

Los especialistas demandan más centros de día para los pacientes con este tipo de demencia ¿Qué sería del mundo sin las amas de casa? Llevan las riendas de la economía doméstica y, según un estudio elaborado por la facultad de Sociología de la Universidad de A Coruña y el Instituto Gerontológico Gallego, la mitad de los 23.000 enfermos de alzheimer que viven en Galicia están a su cargo. Son mujeres de entre 45 y 55 años y el enfermo suele ser alguno de sus progenitores. Los especialistas demandan más centros de día para los pacientes con este tipo de demencia, a veces el único respiro para sus familias.

04 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Gerardo Hernández, profesor de Sociología en la Universidad de A Coruña, ha escrito junto al médico y catedrático de Gerontología, José Carlos Calenti, el libro Ancianidad, familia y enfermedad de alzheimer, un estudio sobre la repercusión social, afectiva y económica de este mal, que fue presentado ayer en el Rectorado de A Maestranza. «El alzheimer destroza el cerebro de los enfermos y el corazón de los familiares», dice Gerardo Hernández. Según el trabajo, realizado sobre una muestra de 124 cuidadores, localizados a través de las asociaciones de familiares de enfermos de alzheimer de A Coruña, Ferrol, Santiago, Vigo y Ourense, más de la mitad asegura haber tenido que renunciar a sus proyectos de vida. «Son pacientes que necesitan cuidados permanentes y dependen totalmente de la familia», comenta Hernández. Un millón al año El informe revela además que para cerca del 40% de los encuestados la atención del enfermo supone un coste económico de más de un millón de pesetas al año y, otro dato relevante, el 30% confiesa que su matrimonio se ha resentido. Para Hernández, la existencia de asociaciones para afectados por este tipo de demencia «constituye un apoyo vital para los cuidadores. Les dan apoyo psicológico, asistencia jurídica y formación para una atención de calidad». Los servicios de asistencia a domicilio y los centros de día son, según indica, los otros dos puntales para sobrellevar la dolencia. «¿Quién cuida a los cuidadores?», se pregunta Hernández. «Estos servicios -añade- son básicos porque se puede atender al paciente de día, devolverle a casa de noche y no romper el vínculo familiar. Así, los familiares se sienten menos culpables que dejándolos en asilos».