Los escolares pontevedreses de Educación Infantil y Primaria iniciaron ayer el nuevo curso 2000-2001 Más de siete mil pontevedreses de Educación Infantil y Primaria acudieron ayer a su primer día de clase, aunque algunos llegaron un poco tarde por culpa de los atascos. En la mayor parte de los centros todo transcurrió con tranquilidad y lo más llamativo fueron los lloros y besos a las madres o las carreras para saludar a los compañeros que no veían desde junio. Pero no todos tuvieron tanta suerte. Los alumnos de Don Aurelio, en Cuntis, no pudieron asistir, ya que los padres decidieron no llevarlos hasta que Educación realice unas reformas, mientras que los seis pequeños de A Devesa tuvieron una maestra muy peculiar, la abuela de uno de ellos.
15 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ya se puede decir que para los más pequeños de la casa se acabó el verano. Ayer las calles de la ciudad estaban repletas de niños y mochilas con la ilusión o desgana del primer día de curso. Pero si bien ellos cumplieron y las madres apuraron para llegar puntuales a la cita, los atascos se lo impidieron. El más claro ejemplo se dio en la calle Joaquín Costa, a la altura del anillo de la Eiriña ya que, mientras unos operarios pintaban un paso de peatones a las nueve de la mañana, padres y niños se exasperaban dentro de los vehículos. Superados los nervios iniciales, los escolares pudieron conocer su nueva aula, aunque algunos tuvieron que dar media vuelta. Es el caso de los niños de cinco años del colegio Álvarez Limeses, que no pudieron iniciar el curso porque su clase no estaba lista. Pese a la desesperación de las madres, los representantes del centro minimizaron la situación, aludiendo que estaba previsto que los niños se volviesen a su casa ya que era el primer día. Junto a ellos, los alumnos del centro de Campañó, por reformas, y los de A Carballeira, por problemas de transporte, tendrán que esperar hasta el lunes para reencontrarse con sus compañeros.