Rosas de Silleda para un té con aroma a mar

David Cofán Mazás
David Cofán LALÍN / LA VOZ

SILLEDA

miguel souto

Estefanía Fernández cultiva té en su finca de Redondela, apostando por un producto en expansión en Galicia, el cual adereza con flores de rosales antiguos compartidos por sus vecinos

18 dic 2025 . Actualizado a las 10:44 h.

Después del agua, el té es la bebida más consumida del mundo. Miles de millones de personas toman a diario tazas y tazas de esta infusión que se popularizó en Europa a través del despliegue oriental de Gran Bretaña. Es un producto que en Galicia está entrando poco a poco en los hábitos de la población, abriéndose una interesante espita para quienes se aventuren a cultivarlo. «A xente non se anima a botalo porque non saben a quen llo van vender», comenta Estefanía Fernández, una de esas «valientes» que han decidido apostar por té autóctono, pero eso sí, dándole una vuelta y potenciando su aroma empleando rosas.

Natural de Redondela, esta agricultora y emprendedora tiene su centro de operaciones en Silleda, donde vive y regenta Mamasunción, un negocio para la degustación de productos artesanos y ecológicos. Allí planea comercializar su té verde aromatizado con rosas, que recolectó con la colaboración de sus vecinos en el municipio dezano y también en Redondela, donde posee las plantaciones de té.

Tras mucho tiempo emigrada, los últimos siete años en Nueva Zelanda, Estefanía quiso afincarse en Galicia y echar raíces a partir de una actividad. Fue reformando unas casas familiares cuando surgió la idea del té. «Buscaba un cultivo para as fincas, que son tres socalcos grandes que tiñan viñedos cando era pequena. O meu pai empezou a plantar frugais, pero eu quería un cultivo de baixo mantemento e aí estaba o té. É unha camelia, polo que se da ben, está perfectamente adaptada e apenas ten pragas», explica.

A partir de ahí se empapó de información, primero de la mano de Beatriz Piñeiro, pionera en la producción de té de Galicia, y después con cursos de la estación fitopatológica Areeiro de la Diputación de Pontevedra. «Organizaron un encontro para animar a pequenos produtores das Rías Baixas a facer plantacións de té», recuerda.

Un lugar ideal

«Eles levan moitos anos investigando o seu cultivo nesta zona, porque o clima é idóneo. Loitamos co feito do descoñecemento, porque aquí non hai tradición de tomar té», cuenta Estefanía, que aprovechando los consejos de Areeiro, impulsó su plantación. «Mentres en Asía sacan unha colleita cada mes, aquí podes facelo cada dúas semanas. O ritmo de crecemento é enorme, hai un nicho que a xente non é consciente», explica.

Al estar afincada en Silleda, no siempre puede ir a Redondela para vigilar la plantación, por lo que el té le permite esa flexibilidad para controlar a distancia la producción. «Ao mellor boto dúas ou tres semanas sen ir alá e non podo cultivar, pero non lle pasa nada ao té. Permíteme facer unha poda e seguir colectando despois, xa que nin se deteriora a planta nin baixa a calidade do produto, é súper flexible», apunta.

Estefanía explica que a partir de marzo empezará la cosecha, considerando comprar maquinaria para sacar mayor rendimiento. «Ata agora estouno facendo dende a casa, o té verde non ten moita ciencia, cunha tixola e pouco máis xa o fas na casa», señala.

Cazadora de rosas

La agricultora silledense consideró interesante aprovechar las rosas para dar un toque diferente a su té autóctono. «Na miña casa sempre gustaron as flores e en Areeiro animáronos a combinar o té con herbas aromáticas. Púxenme a investigar e descubrín que as rosas máis aromáticas son as máis antigas, pero tamén son as máis difíciles, xa que levan moito tempo dende que se enraíza o esgallo ata ter a primeira flor», explica.

Aprovechando un concurso del Concello de Silleda para recorrer las parroquias del municipio, Estefanía colocó carteles en cada una buscando rosales antiguos. «A acollida foi incrible, teño unha vintena de variedades. En Redondela fíxeno en outono e tamén foi boísima», asegura.

Una vez deshidratados los pétalos de rosa, estos se mezclan con el té 100 % de las Rías Baixas, obteniendo un «sabor que non ten nada que ver co que consumimos habitualmente, notas a influencia do mar, é máis saboroso, cun toque salgado que combina coa dozura das rosas».

 

Proyecto múltiple

La del té es una pata más del proyecto que pretende poner en marcha a largo plazo. Estefanía lleva desde el 2020 rehabilitando dos casas que pretende explotar para turismo, ofreciendo a los visitantes una experiencia que combine la paz de su estadía en plena naturaleza con la mejor gastronomía gallega. La intención de Estefanía Fernández es ofrecer su té verde con rosas y otros productos ecológicos desde su huerta a la mesa de los huéspedes, enfocándolo especialmente al público británico, puesto que «sería o que máis apreciaría este tipo de produto». Mientras, se dedica en cuerpo y alma a su negocio de degustación en Silleda, Mamasunción, donde vende alguna de sus elaboraciones ecológicas como pronto lo será su té verde.