05 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Es inexplicable, pero ocurre. Silleda amaneció con medio pueblo lleno de cristales rotos de 33 coches. Un estado depresivo o cualquier otra causa. Alguien que era un ciudadano normal, por razones inexplicables cambia y se lía a palos con la flota de vehículos. La condición humana es así. Ahora, daños y perjuicios, seguros, juzgado, molestias, morbo... Como siempre.