Los principales motivos de las alegaciones presentadas por los vecinos de Silleda se refieren al derribo tanto de viviendas como establos o alpendres, así como a la afección a manantiales de distintos lugares. Recordar que en el municipio, la variante prevista por Fomento para el nuevo ferrocarril, obligará a derribar alrededor de unas veinte edificaciones de distintas características. En Dornelas, un vecino tiene afectadas dos viviendas. También hay problemas respecto a la destrucción de accesos a fincas. En puntos como en la parroquia Pazos, también estarán afectadas el campo de la fiesta y pasa muy cerca de la iglesia. En el caso del municipio lalinense, hay más construcciones afectadas e incluso obligará a derribar un pazo. Varios castros también se encuentran en el trazado previsto para el tren de velocidad alta.