El programa combinó gastronomía con actividades de agility, tiro y cetrería al aire libre
02 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Rodeiro rindió homenaje a la caza recuperando, tras cinco años de parón, una fiesta gastronómica que pelea por convertirse de nuevo en uno de los atractivos turísticos del municipio. Tras el campeonato de caza del zorro del sábado, ayer se celebró la jornada más lúdica. Y aunque Rodeiro tiene fama de frío, ayer sobraban las chaquetas y los abrigos, y primaban las mangas cortas.
La localidad se dejó encantar por los vuelos de las aves rapaces que surcaron el cielo a pie de la avenida del aviador Gumersindo Areán. Halcones, águilas, lechuzas y búhos reales demostraron sus habilidades en dos sesiones.
Una destreza de la que también hicieron gala los perros que participaron en una demostración de agility. Hubo tiempo también para que mayores y pequeños demostraran su puntería y empuñaran escopetas de aire comprimido, que algún caso, tenían el tamaño de lanzamisiles para apuntar a siluetas de animales en una exhibición de Field Target.
Pero que sería de la caza, sin el plato. Mientras unos disfrutaban al aire libre, otros llenaban bares y restaurantes donde jabalí, conejo, perdiz o corzo encandilaron los paladares más exigentes tras un mimoso trato en la cocina. Una carpa, que albergó puestos de productos locales, fue escenario de una degustación de conejo y jabalí guisado servido por los Amigos da Festa de Inverno que se celebrará el 9 de enero en Rodeiro con un cocido multitudinario. La música la puso ayer la charanga Os Ardores y los grupos de gaitas y baile de Os Arandos, a los que se sumaron por la tarde varias agrupaciones más con Cantos de Taberna por los establecimientos hosteleros. La Festa da Caza contó también con la presencia de la directora xeral de Conservación da Natureza, Ana María Díaz.