Respaldarán a los vecinos ante la demanda de urgencias locales hasta las 20 horas Los regidores muestran su contrariedad ante los traslados a la capital de Deza
15 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Costa y Eliseo Diéguez, alcaldes de Agolada y Rodeiro respectivamente, han abierto un frente común para frenar el impacto del traslado de las urgencias de sus concellos a Lalín. Ya que consideran que el servicio, «a pesares de reportar ventaxas ten moitos inconvenientes», como dice Eliseo Diéguez. Los regidores se muestran contrarios a la decisión de la Admistración ya que «se ata agora se estaban realizando as guardias nos nosos concellos e funcionaban ben non vexo porque nolas teñen que cambiar» apunta Manuel Costa. Cabe destacar que Rodeiro y Agolada son los únicos concellos de la provincia de Pontevedra que mantenían parcialmente sus urgencias locales. Servicios parciales Ante el previsible rechazo de los vecinos por tener que desplazarse a Lalín para ser atendidos, los alcaldes pedirán a la Admistración que ajuste la llegada del Punto de Atención Continuada, entrevistándose personalmente con el conselleiro de Sanidade. Tanto el regidor agolense como el del Concello de Rodeiro pedirán a José María Hermández Cochón soluciones intermedias para el servicio de urgencias. Una de ellas, por ejemplo, sería la de mantener las guardias médicas en Agolada y Rodeiro, como mínimo hasta las ocho de la tarde. Eso, siempre y cuando el Punto de Atención Continuada de Lalín funcione correctamente porque, de lo contrario, ambos regidores están dispuestos a «negociar para que volten os mesmos servicios que ata agora» como afirma Costa. Por eso, ambos coinciden en señalar la necesidad de un seguimiento del sentir vecinal ante la llegada del PAC y recuerdan que «imos respaldar o que digan os veciños porque para eso estamos os alcades». Además, insisten en que «a implantación do PAC repentinamente non é positiva, tiñan que ter informado ben ós veciños primeiro». Argumentos de Sanidade Ante los argumentos que da Sanidade, se encuentra el hecho de que, al parecer, no hay médicos que quieran realizar las urgencias en Agolada y Rodeiro. Algo que para Manuel Costa resulta «unha contradicción enorme porque hai moitos médicos no paro e estráñame que non queiran traballar».