Un paseo por la historia de Donramiro

josé Carlos García LALÍN

LALÍN

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En la parroquia lalinense se asentaron múltiples pueblos y culturas, con vestigios hallados desde el Neolítico, como el túmulo de Zarranova

12 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La parroquia lalinense de Donramiro, que vive desde ayer sus fiestas patronales en honor a la Virgen de Montserrat, fue enclave de múltiples pueblos y culturas durante miles de siglos, con hallazgos que lo corroboran desde el Neolítico. En marzo del 2002 se desvelaba el túmulo de Zarranova, donde los arqueólogos estuvieron trabajando durante más de tres meses. Encontraron cerca de 2.000 piezas líticas, entre las que hay que destacar doce puntas de flecha de gran calidad realizadas con sílex. También se hallaron alrededor de cuatrocientos fragmentos de cerámica, incluidos varios cacharros enteros y otros fracturados.

Este enterramiento fue descubierto con motivo de las obras de la autopista Santiago-Ourense. Lo lamentable fue que el túmulo acabó destruido y con ello 6.000 años de la historia de Donramiro, la historia de todos. Mientras, de la Edad del Bronce datada entre los años 1.800 y 800 antes de Crices, se descubrieron en 1993 en el lugar donde se encuentra el campo de fútbol, en el Empalme-Donramiro restos de interés. Durante trabajos agrícolas y prácticas que hacían los alumnos del Instituto Laboral, se descubrió en el interior de una mámoa una urna cineraria y una hacha de piedra pulimentada.

De la cultura castrexa, entre el 700 y el 100 antes de Cristo, destaca el castro de Donramiro donde los trabajos agrícolas sacaron a la luz desde molinos barquiforme y circulares a fusayolas, pesas, cerámica o escorias de fundición. Existen testimonios de transmisión oral sobre esos hallazgos en distintos años, como el de una vecina de Trascastro en 1924, cuando cuidando del ganado localizó en el este del castro once monedas de oro junto a una piedra. En 1930, en la parte su del antecastro, otra vecina al labrar la tierra al parecer encontró una moneda de oro que perdió; y en 1932 aparecía un canal junto con fragmentos de cerámica, ladrillos y ceniza, cruzando de este a oeste.

En la década de los 60 del pasado siglo apareció la base de una columna y en 1977 se sacaba de la tierra en el castro durante trabajos agrícolas una piedra circular de granito, de unos sesenta centímetros de diámetro y con un hueco de unos veinte. Y, por último, podemos recordar el hallazgo en 1988 de la mitad de un brazalete de oro por un vecino de Lalín, que después vendió.

Época romana

La romanización en Donramiro quedó confirmada con el descubrimiento de una tumba de inhumación de los siglos III-IV en terrenos del Alto de Vales. Ocurrió en diciembre del 2000 durante las obras de construcción de una rotonda, aunque ya desde 1966 y seguramente en años anteriores en la zona las labores agrícolas sacaron al descubierto trozos de tégulas, cerámica, un molino circular o escorias de fundición y cenizas. Por la gran extensión donde aparece el material podría tratarse de una villa. Ojalá en el futuro pueda confirmarse y conservar como en todo lo demás nuestra historia, que es de todos.

En esa tumba de inhumación de época romana se efectuó una excavación por los arqueólogos Vicente Caramés y Manuel Rodríguez. Incluso se consideró como posible que hubiese otra de incineración, pudiéndose datar los inicios de la necrópolis entre los siglos I y II después de Cristo. Resultó un gran descubrimiento que contribuyó a engrandecer la historia de la parroquia de Donramiro y de Lalín en general. Debemos conservar ese patrimonio para futuras generaciones.

Y no podemos olvidar este breve recorrido por la historia de Donramiro con una referencia a la iglesia de Santa María, de factura románica y cuyo origen se remonta al siglo XII. De su fábrica original se conservan elementos destacados como su portada o el primer tramo de la nave e incluso algún canecillo.