«Este é o quinto ano que veño e da escola de gandeiros gústame todo»

Rocío Perez Ramos
RoCío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Adrián Freiría

Esta edición, que arrancó en Lalín, cuenta con 22 jóvenes de entre 9 y 19 años

21 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Un total de 22 jóvenes con edades comprendidas entre los 19 y los 9 años de diferentes zonas de Galicia participan desde ayer hasta el viernes en una nueva edición de la Escola de Iniciación de Futuros Gandeiros. Esta se desarrolla en la Finca de Mouriscade que la Diputación de Pontevedra tiene en Lalín. Es la séptima edición de una actividad realizada en colaboración con la Federación de Frisona Galega, el Club de Xóvenes Gandeiros de Galicia y la Cooperativa Rural Galega.

La mayoría de los participantes tienen clara su vocación ganadera y aspiran a hacerse cargo de las explotaciones familiares. Entre ellos abundan los de zonas como A Pastoriza, Trazo-Tordoia o la de Santa Comba.

Tras la recepción por parte de las autoridades y la bienvenida a padres y alumnos, los participantes se desplazaron hasta el albergue de Mouriscade para dejar las maletas. Tras la comida, comenzaba la rutina de actividades de la escuela. El primer paso fue, como cada año, la asignación de una vaca o una ternera a cada participante. Después arrancaría ya el trabajo de preparar las camas y la alimentación de los animales y el lavado de los mismos manguera en mano.

Tareas que el primer día no son fáciles porque, comentaba Avelino Souto, monitor de la escuela, «están como toros». Algo que ratificaban los chavales. Mauro Fernández Pérez, de Lingode, es todo un veterano. Es su quinto año en la escuela y aunque la vaca que le tocó se llama Rosita reconoce que «o primeiro día sacalas da corte costa porque están moi bravas». Afirma que de la escuela «gústame todo;: manexalas, lavalas, facer as camas... todo». Hijo único, su familia tiene 60 vacas y aspira a hacerse cargo de la explotación cuando llegue el momento.

Algunos de los participantes de este año se conocen de otras ediciones y otros se estrenan. Es el caso de Hugo Quintián Cupeiro, de 9 años, y de Aranga, al que acompaña su hermana Claudia de 12 años. Hugo tiene claro que quiere ser tractorista.

A este dúo de hermanos se suma el de Fidel Prieto, de Ramil de Castro de Rei, que tiene 12 años. Ayer llegó con sus padres y su hermana y finalmente, Belén, de 14 años, se encontró en Mouriscade con una amiga que no sabía que participaba y como había sitio decidió quedarse. Así que ayer estaba ya metida en faena pero esperando aún que le trajeran la maleta de casa. La familia tiene alrededor de un centenar de vacas.

Álex, de Riotorto, es otro de los que repiten y va por su tercer año en la escuela. En esta ocasión además de Avelino Souto, la escuela contará como monitores a Xabi Montes de Rodeiro, para el que será el primer año en el cargo, después de varias ediciones como alumno. Se suman Cristina Carro e Ismael García y mañana se incorporarán María Castro y Miguel Rial. De la comarca de Deza participan como alumnos José Ferradás de la parroquia lalinense de Maceira y Alberto de A Estrada.

Cada año hay alguno, especialmente de entre los más pequeños, que extraña y al que le cuesta estar fuera de casa. Era el caso ayer de uno de los niños. Otros, en cambio, están felices de meterse en faena y disfrutan con los animales. Cristina Carro comentaba que aunque el primer día hay alguien que extraña su casa «o derradeiro día vanse moi contentos e felices». Y es que el compañerismo se palpa en el ambiente donde todos se afanan por ayudar a todos, especialmente los mayores que atienden y cuidan con mimo a los más pequeños. A todos se les nota la pasión por un trabajo que llevan en el ADN y que se nota que les hace muy felices pese a que no siempre sea fácil. La jornada a partir de hoy y hasta el viernes arranca para ellos a las 7.15 o 7.30 horas.

«Esta rapazada é consciente de que a gandería e unha forma de vida»

El diputado provincial, Jorge Cubela, que fue el encargado de dar la bienvenida a los participantes en la escuela reivindicó ayer la necesidad de garantizar el relevo generacional y destacó que «estamos moi felices de ver a esta rapazada, consciente de que a gandería é unha forma de vida, ten proxección e pode converterse no seu futuro profesional».

Hizo hincapié en el compromiso de la Diputación con el desarrollo del medio rural y el sector ganadero y manifestó la importancia de «dar pasos cara adiante para que este sector económico de tanta importancia para a provincia sexa atractivo para as novas xeracións» poniendo en valor el trabajo de la finca, que apuesta por la innovación.