A sus 65 años sigue cultivando la huerta y llevando una explotación de vacas
14 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ángela Feáns Fuentes (Goiás, Lalín, 1961) cumplió los 65 años el pasado mes de enero pero sigue al pie del cañón. Lo suyo fue siempre el campo y los animales. Cuenta su hija que «con oito anos xa levaba ela soa a vaca e o boi». Ángela recuerda que aún siendo tan pequeña ayudaba en todo lo que podía a sus padres que tenían vacas en casa. «Xa desde moi cativiña me gustaba tanto a horta como os animais».
Es una de las nominadas al Premio Mujer Rural Galicia en la categoría destinada a mujeres trabajadoras del sector primario. Unos galardones que se entregarán en un congreso que tendrá lugar en la localidad ourensana de San Xoán de Río. Comparte nominación con otras mujeres gallegas de diferentes sectores, que abarcan desde el de la viticultura, a ganaderas como ella, en algunos casos jóvenes profesionales y emprendedoras.
Su hija, Isabel, pone en valor la labor de su madre, que define como «unha muller botada para adiante» y que como tantas otras lleva trabajando sin descanso toda su vida. Cree que la nominación es un reconocimiento a toda esa labor callada. Una nominación que ilusiona a la familia, pero no a Ángela que estaría encantada de huir de los focos alegando que «son moi reservada». Las votaciones por las nominadas están abiertas hasta el domingo a través de la página Premio Mujer Rural Galicia.
Mercado sabatino
En la Praza de Abastos de Lalín tuvo una tienda y los sábados continúa vendiendo los productos de su huerta en el mercado sabatino lalinense.
De momento aún no se piensa jubilar asegurando que, de momento, «o corpo aínda me vai respondendo e vamos tirar» y cuando lo haga espera que «non sexa por unha enfermidade senón para disfrutar e descansar algo» pero confiesa que «o día que me teña que xubilar vouno botar moitísimo de menos». Mientras, continua llevando la huerta y la explotación de vacas lecheras familiar junto a su marido.
Ángela cuenta que «eu me desvivo polos animais, gústame telos ben coidados, alimentados, miro que vaia todo ao dedillo».
Reconoce que, aunque hoy hay maquinaria que ayuda, «as vacas dan traballo». Tienen unas 45 cabezas sin sumar novillas, pero «traballando a gusto non é traballar para min». Para la producción hortícola cuenta «cun invernadoiro de 11 metros de largo e uns dez ferrados de terra arredor para botar repolos, cebola, chícharos e todo iso».
Con este tiempo, la huerta, explica, «vai moi mal». Comenta que «teño cebola para plantar e a teño dentro do invernadoiro, pero non sae nada, leituga, brécol e o teño dentro do invernadoiro, porque fora xa nada. Teño algo de repolo do rizo pero afoga todo coa auga. Fomos hoxe os grelos e temos unha leira que aínda collemos bastantes e están bos, pero é a única cousa que hai e dúas coles que van resistindo». A estas alturas del año, explica, «tiña que ter chícharos, tiña que ter moita cousa plantada: pataca de cedo, pero nada». Tal y como está el tiempo, apunta, «aínda haberá que esperar a que pare e despois darlle tempo para que seque algo porque hai que ir cunhas botas altas e entérrase un, e non das saído». Ángela espera a que el tiempo vaya cambiando y poder continuar con sus cultivos aunque este año, al igual que pasó el anterior, irán con retraso.
En el premio se establecen varias categorías: Premio Alcaldesa Rural (para municipios de menos de 5.000 habitantes), Premio Emprendimiento Rural Femenino, Premio Agricultora, ganadera o profesional del campo, Premio Impacto Social y Colaboración Rural (asociacionismo, economía social), Premio Comunicadora, influencer y periodista y Premio Ciencia Formación e Investigación.
En cuanto a las nuevas generaciones, Ángela no ve mucho relevo entre los jóvenes aunque «a vida da moitas voltas» y nunca se sabe donde puede uno acabar ganándose la vida.