El chef lalinense del Currás destaca el despegue ya hace días de la temporada de mayor afluencia de los cocidos en Lalín
25 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Alberto González, cocinero del Currás, uno de los templos del cocido lalinense, realizó ayer una demostración culinaria en el centro comercial Pontiñas que estuvo dedicada a los productos de otoño. La actividad consistió en la realización de dos elaboraciones. «Un bocado salgado e outro doce».
El primero, explica, sería una falsa croqueta de jabalí para comer con cuchara y falsa porque no es frita ni tiene forma de croqueta y un bocado dulce que consistió en «unha bica de castañas con requesón e mermelada de setas». En el centro, Alberto González montó las tapas, explicó a los asistentes la forma de elaboración, aclarando las dudas que planteen. La actividad acabó con una degustación. González recordaba los ratos pasados de niño y adolescente en el centro comercial lalinense que era punto de encuentro. La iniciativa se llevó a cabo de forma gratuita.
Menú único de mediodía
En el Currás, el Cocido se sirve todo el año, pero apunta Alberto «nós desde a semana pasada xa empezamos con cocidos a mediodía unicamente. Xa non facemos outra cousa porque xa empeza a haber chamadas» . Antes de eso, explica, «sempre temos algunhas semanas de cambio pero chega un punto no que a xente o que pide é cocido».
Hasta allá por el mes de abril, comenta, solo servirán cocido al mediodía. Aunque se trata de un plato que, especialmente para grupos, es habitual reservar antes, Alberto señala que a diario «hai moita xente que entra pola porta e pide cocido». Principalmente, dice, «son parexas que non son de Lalín, que pasan por aquí, lles sona o cocido e paran aquí». A los dos del Currás se suman en Lalín otros como La Molinera y el Cabanas que en cuanto llega la época de frío ofrecen cocido a diario.
Pero cada año, el Cocido de Lalín crece en fama y se desestacionaliza. La presencia, cada vez mayor tanto de peregrinos como de turistas que eligen Lalín como base aprovechando su situación en el centro de Galicia para pasar sus vacaciones, hace que el verano sea también tiempo de cocido y uno de los platos demandados en los restaurantes sin importar las altas temperaturas