El buen tiempo animó las ventas en el arranque de la temporada
19 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En Viveros Torres (Cambados), llevan más de medio siglo sin faltar a su cita con la feria de Lalín, La de ayer marca en la zona para ellos el inicio de la temporada de ventas de plantas para Todos los Santos y Difuntos. Son ya la cuarta generación de una empresa familiar que ayer llenó de un mar de flores de colores el espacio de su puesto. Explica uno de los miembros del vivero que «ao caer a feira en sábado, a xente non madruga. Non hai colexio, a maioría non traballa e veñen moito máis tarde». Ellos, como cada día de mercado, apunta, «estabamos xa aquí ás 7.30 horas». La venta se centraba en tiestos de crisantemos de margarita. Los precios, indica, «son os mesmos que o ano pasado». A 7 euros los de flores más pequeñas y a 10 los de flores más grandes. En cuanto a los colores, hay pocos cambios en las preferencias de la clientela. «O branco é o que non falla nunca. De feito plantamos moita máis porcentaxe de flor desa cor, é o máis clásico e o que se vende máis». Le siguen otros como el amarillo, el rosa o el violeta.
Cada año los viveros ofrecen novedades y algún color nuevo, pero la mayoría no acaba triunfando y «se non se vende ben, non repetimos». Hay excepciones a esa regla. Una fueron las flores verdes que en la mañana de ayer se agotaron las primeras, aunque el porcentaje de este tipo de plantas disponible fuese pequeño. Le siguieron las de un rojo granate, de las que apenas quedaban a mediodía.
El buen tiempo y la coincidencia en sábado animó las ventas en esta primera feria de la zona. Para que se conserven en perfecto estado hasta la celebración de Difuntos, explica, «hai que polas nun sitio no que teñan claridade e que non lles chova para que a flor se manteña perfecta». Recomienda «non agardar a mercar as plantas ao último día porque un se arrisca a que non haxa ou as que haxa non sexan as mellores. Unha semana antes é o tempo óptimo para mercar». Cada vez hay más gente, dice, «que leva ahora plantas para o camposanto e o día propio pon centros».
El calor de las últimas semanas hizo que en los viveros «houbera que mimar moito as plantas e estar moi pendente. Dous días sen regar e morren», afirma.