El BNG alerta del deterioro en las condiciones laborales de los carteros
13 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Las cartas y los paquetes que reparte Correos están llegando cada vez más tarde y en peores condiciones a Lalín y su contorna. Eso es lo que denuncia el BNG lalinense, que califica de «colapso» la situación que se está viviendo con este servicio tanto en el rural como en el casco urbano a lo largo del año pero especialmente en los meses de verano, cuando la dificultad para cubrir las vacaciones o las bajas repercute en la calidad de este servicio público.
El BNG ya presentó una moción en el pleno de Lalín en marzo. Denunciaba que en esas fechas faltaban tres de los siete carteros disponibles en el casco urbano, lo que provocaba atrasos a la hora de entregar la correspondencia. Un panorama que, según apunta su portavoz, Francisco Vilariño, se ha agravado en esta época por la falta de personal fijo de la empresa en la Unidad de Reparto de Lalín, que también surte de correo a Agolada, Dozón y Rodeiro.
Asegura que con la mayoría de empleados de vacaciones, aquellos que son sustituidos lo hacen por trabajadores eventuales que «na maioría dos casos chegan sen a máis mínima formación e coñecemento das tarefas que son precisas para a organización e preparación das súas rutas de reparto». Critica que la consecuencia es un «gravísimo deterioro» del servicio y advierte de que se están se están dando situaciones como tirar correspondencia sin encajar en los buzones, errores en las entregas y perjuicios económicos a causa de retrasos con las cartas de pago al Oral para cobrar el IBI.
Vilariño afirma que la ciudadanía «ten que soportar a perda de calidade e unha regularidade regulamentaria por lei polos recortes orzamentarios da empresa e a redución do cadro de persoal». Pide que, como servicio público, el Gobierno dote al personal en la zona con los medios necesarios para desarrollar su trabajo en plenas condiciones. Además, también solicita que se cubran las plazas vacantes.
Carteros rurales
El portavoz del BNG de Lalín puso asimismo el foco sobre las condiciones de los carteros rurales, los cuales asumen el trabajo de los que están de baja, lo que propicia «a evidente sobre carga de traballo e a imposibilidade de ter un servizo nuns parámetros mínimos de calidade».