Lalín pierde a una mujer emprendedora y de trato afable

Javier Benito
j. benito LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Durante muchos años ejerció como peluquera además de colaborar con su marido en la conocida Droguería Romero

10 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Lalín perdía ayer un trocito de su historia, a una de esas mujeres que se hicieron notar por su afabilidad, por su trato cercano. Todo un referente generacional. A los 95 años de edad fallecía Josefina Sánchez Borrás, a quien todos conocían como Pepita Romero. Con su marido, José Romero, recalaba a principios de los años 50 en la capital dezana procedente de Melide, donde la familia de su esposo atesoraba ya fama de buenos comerciantes. Abrían las puertas de Droguería Romero, en el cruce de Bos Aires con Joaquín Loriga.

Por entonces Lalín se convertía en un atractivo para la apertura de negocios, como resalta su cronista oficial, Daniel González Alén, quien recordaba su época de infancia cuando sus padres eran muy amigos de los Romero Sánchez. Ambos tenían negocios próximos, trabándose una estrecha relación. Recuerda cómo conseguían meter a sus tres hijos en aquellos coches huevo de los años sesenta, toda una odisea por sus escasas dimensiones.

Pepita colaboraba en la droguería familiar -donde además había algo de alimentación o de ferretería- pero también decidía emprender, abriendo una peluquería durante años. Después tuvo continuidad con sus dos hijas, durante un tiempo al menos, antes de que estas emprendiesen otras andaduras profesionales y personales. Recalca González Alén que su trabajo como peluquera le hizo ser una persona muy conocida, además de destacar por su simpatía y buen humor. Por aquellos años cincuenta en Lalín apenas se llegaba a los mil habitantes «e todos se coñecían, era a rúa Principal e catro barrios tradicionais». Llegaba gente de las parroquias o de Melide, como los Romero Sánchez, a abrir negocios al calor de su feria, en una encrucijada de caminos con todo para crecer.

A Pepita Romero le gustaban los libros, ampliar horizontes y conocimientos, ayudando a otras mujeres que por ejemplo decidían emprender el camino de la emigración. En el 2011 se convertía, junto al hostelero Xosé Ramón Montilla, en los primeros galardonados con los Loureiros de Ouro del colectivo lalinense Foro para Cultivos Culturais. Hasta no hace mucho tiempo gozaba de buena salud y un físico envidiable para su edad.

En el tanatorio Jesús Taboada e Hijos se vela su cuerpo, sin admitir duelo la familia por las actuales condiciones sanitarias al pensar «no ben de todos». De allí saldrá hoy a las 16.15 horas para el funeral en la iglesia parroquial y posterior entierro en el cementerio antiguo de Lalín.