La firma debe tener ejecutado 500.000 euros en las instalaciones en septiembre
10 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Buscar otra ubicación a la planta de reciclaje de neumáticos fuera del polígono de Botos (Lalín), como propone el gobierno local con el consentimiento de los vecinos de las parroquias próximas, no entra dentro de las previsiones de la firma Racso ni de quien dirigió el proyecto de la firma José Luis Pérez Donsión, de Donsión Proyectos Ingeniería y Arquitectura. Detrás una clara y contundente argumentación: tres años de trabajo realizado por un amplio equipo de profesionales, 370.000 euros de subvención otorgado por el ministerio por ser un proyecto innovador en el reciclaje e informe de impacto ambiental favorable.
«E a todo iso hai que engadir a adquisición dunhas instalacións que están pagadas. A quen se lle pode ocurrir o de pensar noutra ubicación. Unha reubicación non se prantexa», dijo ayer Donsión. Prueba de que la firma continúa apostando por activar sus instalaciones en el polígono de Botos está la inversión adicional que acaba de concretar y que pasa de los 2,7 millones de euros iniciales a los 3,2. La adquisición de una máquina compactadora de hierro que optimizará su transporte y la limpieza en la planta, además de una medida para abaratar el consumo, centrarán en buena medida esta nueva inversión. Además la firma debe tener ejecutado 500.000 euros en las instalaciones a finales del próximo mes de septiembre «e a correspondente xustificación a principios do mes de outubro».
Unos meses de primavera-verano que son a priori decisivos para la empresa, y para la puesta en marcha de un proyecto que carece actualmente de licencia «xa que o Concello nos manda informes que son extemporáneos, que non deixan de ser unha forma de ralentizar un proceso que é de incidencia supramunicipal e que conta cos informes de impacto ambiental favorable da Xunta». El director del proyecto insiste en que la planta de reciclaje de neumáticos es inocua; «non se fai proceso químico nin térmico que xenere contaminación» y que a la Edar irán aguas potables y limpias; «na planta haberá tres tipos de augas: as dos aseos, as pluviais e as que se usen na planta para lavado de camións -tamén das súas rodas- que poden arrastrar areas ou pó pero que pasarán por separadores para saír limpas e potables».
Pérez Donsión reiteró que Racso cumple la legalidad por lo que espera «que todos a cumpran igual que o fai a empresa» y ve con preocupación «cunha persoa ou dúas monten unha realidade paralela e a transmitan a través das redes sociais sen coñecer o proxecto real da empresa. Obviamente se colga unha imaxe de Seseña ardendo ninguén o quere e eu tampouco, pero non é esta a realidade. Non se pode falar sen coñecementos».
Un proyecto de asentamiento de una planta de reciclaje de neumáticos que pudo ubicarse en otros puntos de Galicia pero que apostó por Lalín debido a la proximidad del almacén de recuperación de ruedas, que se sitúa en el polígono Lalín 2000, «por ser unha empresa importante cun gran potencial, estable e que suporá a creación de vinte postos de traballo fixos e dez máis no seguinte ano».
El gobierno aconseja en Soutolongo entregar las firmas contra la planta en Xunta y Concello
El alcalde de Lalín, Rafael Cuíña, con los ediles Miguel Medela y Nicolás González Casares, se reunieron ayer con vecinos de Soutolongo para abordar el proyecto de Racso, tras la visita de representantes vecinales a una planta en León. Desde el gobierno local reiteraron a los vecinos el desacuerdo del Concello con la ubicación elegida por Racso para esta actividad industrial de reciclaje de neumáticos, debido «ás dúbidas medioambientais que suscita a instalación desta industria na localización plantexada e que non foron despexadas por completo coa información e documentación existente», a lo que se suma la preocupación vecinal. Cuíña, Casares y Medela expresaron su respaldo a la oposición vecinal, y les entregaron una copia de la resolución de la Xunta -competente en la materia- de la conformidad al proyecto.
Desde el gobierno de Lalín aconsejaron a los vecinos que entreguen las firmas recogidas contra la instalación de la industria tanto en el registro del Concello como en el de la Xunta de Galicia, «pois aínda que carecen de alcance a nivel legal ou administrativo, si poden exercer como elemento de presión».
Destaca el gobierno que el encuentro en Soutolongo se enmarca en un ejercicio de absoluta transparencia por su parte, recordando Cuíña que el Concello fue escrupuloso y transparente con el proyecto de Racso desde el primer momento y «vanse continuar mirando con lupa todas as cuestións relacionadas con este asunto», con un gobierno local «absolutamente garantista» respecto a este asunto.