El Concello apela a la normativa en vigor para explicar la decisión
17 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Este es el segundo año consecutivo que la feria cae en Viernes Santo en Lalín. Será la del próximo día 3 de abril y el concejal de Actividade Agraria e Feiras, Manuel Fernández, anunció ayer que se mantiene. Explica que la normativa que rige los mercados tradicionales en Lalín solo se puede cambiar la fecha en el caso de que la feria del 3 o del 18 coincidan en domingo.
Al ser viernes y, pese a ser festivo, la celebración de la feria se mantiene en la fecha habitual. El pasado año fue la del 18 la que coincidió en Viernes Santo. Una circunstancia que fue celebrada por los vendedores ambulantes que tuvieron un muy buen día de ventas, no así el comercio local, que mayoritariamente tuvo sus establecimientos cerrados.
La coincidencia por segundo año vuelve a abrir la caja de los truenos y la disyuntiva de abrir o no abrir para los comerciantes. El anuncio del Concello de mantener la feria en la fecha habitual apelando a la normativa en vigor deja ya sin posibilidad un cambio, dada la premura de tiempo, y corta la opción de estudiar una modificación de la ordenanza. Una posibilidad de la que se llegó a hablar el pasado año y que, ahora aún queriendo, no cabría al menos para ese Viernes Santo, dado que faltan menos de tres semanas.
Lo que sí se abre es la disyuntiva de abrir o no abrir para el comercio. Desde el Centro Comercial Aberto de la Asociación de Empresarios de Deza se apunta que se consultará a los socios. Una pregunta a la que se añadirán otras cuestiones dirigidas tanto a la hostelería como al comercio.
El pasado año, los vecinos echaron en falta encontrar las tiendas abiertas en un día en que la afluencia de visitantes a la villa fue muy numerosa. Muchos eran personas naturales de la zona pero que residen fuera y que se encontraban disfrutando de las vacaciones de Semana Santa y aprovecharon para acercarse al mercado.
El pasado año, los comerciantes se postularon totalmente en contra de abrir un Viernes Santo alegando que no era un festivo cualquiera, mientras desde el Concello, el edil Manuel Fernández, consideraba conveniente la apertura por los beneficios que podría obtener un sector que no pasa por buenos momentos.
La realidad dio la razón a los que vaticinaban una marabunta de gente, aunque esta _con la mayoría de los locales cerrados_ centró su estancia en la zona del mercado.
Este año, por caprichos del calendario, la situación se repite, con lo que los comerciantes deben decidir si mantienen su decisión de cerrar o -a la vista de la afluencia de gente del pasado año- cambian de opinión. No obstante, pese a los resultados que arroje la consulta serán los comerciantes los que a título individual tomen la decisión final de abrir o de cerrar ese día.
Los que sí volverán a estar encantados son los vendedores ambulantes para los que una feria en festivo siempre es sinónimo de mayor volumen de gente, y si además, el festivo coincide con vacaciones de Semana Santa y una jornada en que tradicionalmente el resto del comercio cierra sus puertas, mejor que mejor. Algo que hizo que el año pasado, Lalín se llenara de puestos.