29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Las demandas que Mouriño tenía pendientes por reclamación de cantidades siguen su curso. Su abogado dice que de vez en cuando le llega al penal alguna notificación pero no puede hacer nada. A las partes el juzgado les notificó también en el último año un par de incidencias al respecto. Mouriño se preocupa también desde la cárcel por los suyos, especialmente por su suegra, Erundina Lalín, y por su cuñado, Manuel Reboredo, que permanecen en una residencia de Outeiro de Rei. Estos reciben la visita de vecinos y de familiares. Alguno apuntaba estos días que la última vez que los vio encontró a Manuel muy bien y que Erundina, que ya estaba desubicada después de lo sucedido, ya no se entera de mucho de lo que sucede a su alrededor.