El Embutidos Lalinense Balonmán Lalín sumó el viernes ante el Cangas sus dos primeros puntos de la temporada. No fue un partido vistoso ni brillante, pero finalizó con un marcador 32-24 favorable para los locales que, al fin y al cabo, era lo importante. El técnico rojinegro, Alfredo Fernández analizaba ayer el encuentro protagonizado por sus pupilos, bajo dos premisas, la primera, que lo importante era empezar la Liga con una victoria, y la segunda, que el equipo tiene capacidad para jugar a un nivel muy superior.
«Estos partidos hay que ganarlos, y ya está; estoy contento porque, sin hacer un buen partido, hemos ganado de ocho», señalaba ayer el preparador, convencido de que «podemos jugar muchísimo mejor, podemos dar más». La imagen ante el Cangas distó de la ofrecida en la mayor parte de los encuentros de pretemporada, pero a la hora de la verdad, el equipo supo apretar el paso y certificar la victoria. «Llegamos al partido con una sensación parecida a cuando has estudiado mucho para un examen, y en el último momento te entra el temor de suspender». De hecho, el Embutidos salió a la pista del Lalín Arena menos enchufado y más tenso de lo habitual, y con algunas caras y discusiones que deslucieron la imagen del equipo.
«Lo de las discusiones quizás es nuestro caballo de batalla, pero hay que entender también que son jugadores muy intensos y que siempre tienen ganas de ganar; además, a veces es más la imagen que se proyecta en la grada, que lo que realmente es», valora el preparador rojinegro. «Tenemos que canalizar esa tensión por querer ganar y hacerlo bien hacia el rendimiento, no ponernos nerviosos y que la comunicación sea positiva».
Defensa y acierto
Alfredo Fernández echó en falta las soluciones que el lesionado Gustavo aporta desde el extremo, en un partido donde el Embutidos encadenó demasiados errores ofensivos. «En la primera parte fallamos más de lo que metimos, pero lo bueno es que creamos muchas ocasiones, la defensa tampoco estuvo fina, aunque a partir del minuto 40 se defendió muchísimo mejor», repasa.
Esa capacidad del equipo para intensificar su trabajo en defensa es muy positivo para el técnico. «Ver que cuando no estás bien te agarras a la defensa es lo mejor, de hecho, en la segunda mitad encajamos solo diez goles. Físicamente estamos bien, y creo que los finales de los partidos van a ser nuestros», un aspecto que para el entrenador rojinegro es una gran noticia.
Con la victoria sobre el Cangas ya en la historia, las preocupaciones del banquillo rojinegro se centran ahora en Porriño, y en la plantilla. La lesión de Roberto Graja apunta a rotura de fibras.
«Cuando no estás bien, agarrarte a la defensa es lo mejor que puedes hacer», dice el técnico