Las calles de Lalín, incluidas parte de sus aceras y de sus calzadas, aparecieron en las últimas jornadas cubiertas por un manto verde. No se trata de un ensayo invernal de las alfombras de Corpus Christi tradicionales en localidades como Ponteareas, sino que responde a motivos más prosaicos: la poda de árboles que viene realizando una empresa contratada al efecto por parte del Concello.
Y es que las podas se están efectuando como gusta al ayuntamiento, con un corte muy profundo: una circunstancia que genera muchos restos vegetales. La diferencia respecto a anteriores talas es que los restos han quedado apilados en las distintas calles muchas horas después de haberse concluido los trabajos, por lo que el casco urbano ofrecía una inusual imagen verde en sus principales arterias. En zonas como la Praza da Marina, las podas se realizaron el miércoles por la tarde, y las ramas permanecieron en aceras y zonas de aparcamiento durante casi una jornada. Además de impedir el paso de los transeúntes por las aceras, reducían un bien cada vez más escaso en Lalín: las plazas de aparcamiento, porque el ramaje ocupaba parte del espacio del estacionamiento. Había quien criticaba esta tardanza en limpiar la maleza de la calle y quien restaba importancia al hecho, justificando que la jornada anterior no habrían tenido tiempo de terminar.
También a lo largo de la avenida Bos Aires, la de la Estación, en la Praza da Vila o en la Praza da Igrexa se acumulaba un manto vegetal verde: una aproximación rudimentaria a un alfombrado floral de Lalín.