Los baches de Ponte Taboada

LALÍN

AL TRASLUZ | O |

25 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS OBRAS de mejora del firme que empezaron en julio en la N-525 y en la N-640 pensé que por fin iban a acabar con todos los baches que diariamente tenía que padecer. Por tramos, poco a poco, una nueva capa de firme iba cubriendo la calzada, después de varios años limitándose únicamente a bachearla o a mejorarla en tramos muy puntuales. Cuando me encontraba con los trabajos y tenía que parar durante unos minutos, me enfadaba. Lógico cuando tienes que estar detenido y llegas tarde. Pero comprendía que era inevitable. Hay que aguantar estas paradas mientras se mejoran las vías, aunque a veces sobre el coche se vuelvan desesperantes y lo único que de verdad quieres es echarle una buena bronca al que está con la señal mostrándote la palabra Stop. Mi único interrogante durante todos esos trabajos, que se prolongaron durante semanas, era la de cuándo iba a asfaltar el tramo de Ponte Taboada. Entre Silleda y Lalín era la zona con más baches y con mucha diferencia. Primero vi como en ese tramo estaban ya pintando y sin echar ningún nuevo firme. Me sorprendió. Pero bueno, como seguían los trabajos, siempre s te queda esa última esperanza de que se trate de una prueba y que después también se repararía la calzada. Sin embargo, estas obras nunca llegaron. Desde el final de Prado hasta el final de la recta de Taboada el asfalto sigue siendo el mismo de los últimos años. Por el tramo del puente, la situación es cada vez peor. Tanto que ya no es posible esquivar todos los baches, sobre todo en el sentido Silleda-Lalín. Y estos días, con la lluvia, el firme se ha deteriorado todavía más. Esperemos que ahora, cuando vengan a terminar de pintar la carretera -que aún está pendiente en muchos tramos después de casi tres meses- traigan también nuevo asfalto y reparen los baches del puente.